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Juncker, sobre el Brexit: “No queremos mantener a Reino Unido en la UE a toda costa” | Internacional

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A solo tres meses de que Reino Unido esté oficialmente fuera de la Unión Europea (el próximo 29 de marzo), el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (Luxemburgo, 64 años), cuyo mandato al frente el Ejecutivo comunitario expira el próximo otoño, valora en una entrevista con el diario alemán Die Welt —miembro de LENA, alianza de medios de la que EL PAÍS forma parte— las negociaciones sobre el Brexit. Habla también de la incomodidad que le produce la pertenencia del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, a su misma familia política (Partido Popular Europeo) y sobre el crecimiento de los populismos.

Pregunta. ¿Le desespera la situación en la que está Europa?

Respuesta. No hay razón para desesperarse por Europa. Aunque uno puede tener sus dudas. Tengo plena confianza en el futuro de la Unión Europea. Sin embargo, creo que los procesos de toma de decisiones a veces son demasiado lentos. Y hay algo más que me preocupa: solía tener la sensación de que el continente estaba cada vez más unido. Sin embargo, durante los últimos 10 años, cada vez me da más la impresión de que los europeos se están separando. Tenemos que asegurarnos de que estas divisiones no sean demasiado profundas.

P. En mayo se celebran elecciones europeas. ¿El debate sobre cómo hacer frente a la inmigración eclipsará otros temas?

R. Es algo que lamentaría profundamente. La inmigración es, por supuesto, un tema importante, pero no es nuestro mayor problema. Parece que cuando se trata de la inmigración, hemos perdido nuestra capacidad de ver las cosas en perspectiva. Al mismo tiempo, debemos reconocer que la integración de los refugiados es un desafío importante para muchas autoridades locales.

“Tengo la impresión de que los europeos se están separando cada vez más desde hace diez años

P. ¿Cómo mantener a raya a los populistas?

R. Los partidos tradicionales no pueden imitar a los populistas. No debemos dar a entender que los populistas tienen razón. Tenemos que dejar claro que solo producen ruido y que no tienen ninguna propuesta específica que ofrecer para resolver los desafíos de nuestro tiempo.

P. ¿A quién tiene en mente?

R. No busco señalar ni avergonzar a nadie aquí.

P. Usted permite que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que forma parte de su mismo grupo político, se salga con la suya ante Europa, aunque Hungría se beneficia claramente de la UE. ¿Por qué?

R. Estoy discutiendo constantemente con él. Presenté una moción para la exclusión del Partido Fidesz de Orbán del PPE. En mi opinión, los valores demócrata-cristianos en los que se basa el PPE ya no son compatibles con la política de Fidesz.

P. Los populistas prosperan al hablar mal de Europa. ¿Con qué se puede contrarrestar este fenómeno?

R. Con la verdad.

P. ¿Qué quiere decir con eso?

R. Hemos logrado éxitos y todos tenemos que hablar de ellos en voz alta. La anterior Comisión Europea lanzó 100 iniciativas legislativas al año, mientras que nosotros pusimos en marcha de 20 a 25. Esto es porque quiero que Europa se centre en lo esencial. Solo este año hemos alcanzado tres acuerdos de libre comercio. La economía europea ha estado creciendo durante dos años, se han creado 12 millones de nuevos empleos desde que asumí el cargo [en 2014] y los déficits presupuestarios han disminuido considerablemente. El plan Juncker ha generado inversiones por valor de 371.000 millones de euros. Esto representa un esfuerzo conjunto de todos los europeos del que la Unión Europea puede sentirse orgullosa.

P. Sin embargo, en el sur de Europa en particular, muchas personas exigen que la Unión Europea se vuelva más social. ¿Sería una buena idea un plan de seguro de desempleo europeo, por ejemplo?

Creo que la mayoría de los parlamentarios británicos desconfían tanto de la UE como de la señora May

R. Aunque estoy muy a favor de la propuesta de un seguro de desempleo de ámbito europeo, esto no debe ser una carta blanca para los países que no llevan a cabo reformas. Es importante que no respondamos a las crisis con formas incorrectas de recortar gastos, como reducir las inversiones, los gastos de educación y los beneficios de desempleo.

P. ¿Reino Unido saldrá de la UE el 29 de marzo de 2019?

R. Estoy trabajando en el supuesto de que se irá, porque eso es lo que han decidido los ciudadanos del Reino Unido.

P. ¿Ve alguna posibilidad de un segundo referéndum?

R. Eso deben decidirlo los británicos.

P. ¿Cómo debería ser la relación futura después de la retirada de Reino Unido, especialmente teniendo en cuenta Irlanda del Norte?

R. No me parece razonable que haya una parte de la opinión pública británica que crea que es la Unión Europea la que debe proponer una solución para todos los problemas futuros de Reino Unido. Mi propuesta es la siguiente: que se aclaren entre ellos y que después nos digan qué es lo que quieren. Nuestras propuestas llevan meses sobre la mesa.

P. Westminster debe votar el acuerdo de salida pactado con la Unión Europea la tercera semana de enero. ¿Espera que sea aprobado?

R. Si la Cámara de los Comunes respalda el acuerdo a mediados de enero, deberíamos comenzar los preparativos para la futura relación entre el Reino Unido y la UE al día siguiente y no esperar hasta después de la fecha de salida oficial del 29 de marzo. Tengo la impresión de que la mayoría de los parlamentarios británicos desconfían profundamente tanto de la UE como de la señora [Theresa] May. Se insinúa que nuestro objetivo es mantener al Reino Unido en la UE a toda costa. Esa no es nuestra intención. Todo lo que queremos es claridad sobre nuestras relaciones futuras. Respetamos el resultado del referéndum en el que se aprobó la salida.

P. Rumania asume en enero la presidencia [rotatoria] del Consejo de la UE y compartirá la tarea de negociar con Londres. ¿Le preocupa?

R. Rumania está técnicamente bien preparada para asumir la presidencia, gracias también al apoyo activo de la Comisión. Pero creo que Bucarest aún no ha entendido del todo lo que significa presidir la Unión Europea. Para sacar adelante una negociación es necesario escuchar a los demás y tener la firme voluntad de dejar de lado los propios deseos. En este sentido, tengo algunas dudas.

P. ¿Qué hará después de que termine su mandato en otoño de 2019?

R. Fui ministro por primera vez con 27 años. He tenido que renunciar a una parte de mi vida privada y quiero dedicarle ahora más tiempo.

“No estamos suficientemente preparados ante los troles”

La relación de la Unión Europea con Estados Unidos no pasa por su mejor momento, pero Juncker se muestra confiado en la entrevista de que se pueden superar los baches futuros.

P. Su mandato termina el próximo otoño, pero aún le quedan algunas batallas como la disputa sobre los aranceles a los automóviles con EE UU. Finalmente, obtuvo concesiones inesperadas de Donald Trump. ¿Cómo lo hizo?

R. Diría que la química entre nosotros ha sido la correcta. Le convencí porque estaba hablando en nombre de 500 millones de europeos y porque me había estudiado las cifras de la Casa Blanca de antemano. En esta disputa comercial, me di cuenta de que no le ganaría con datos aportados por la UE. En el momento decisivo, pude decirle: “Estos son sus datos, señor presidente”.

P. ¿Confía en Trump y sus garantías?

R. Confío en él mientras cumpla su palabra. Si no conserva la suya, tampoco me sentiré obligado a mantener la mía.

P. ¿Le preocupa una posible interferencia externa durante la campaña electoral europea, en forma de ataques de piratas informáticos o desinformación como hemos visto en EE UU?

R. Me preocupa que pueda haber intentos ilegales de influir en las elecciones europeas. No estamos lo suficientemente preparados para hacer frente a este problema en Europa. En la Comisión Europea hemos aumentado recientemente el personal dedicado a gestionar noticias falsas de una manera más efectiva. Pero no es suficiente. Todos los Estados miembros deben unir fuerzas. Europa debe unirse en la lucha contra los troles y los piratas informáticos de China o Rusia.




Fuente: El país