No debió de ser fácil para Julianne Moore sentir que no encajaba en lo que se esperaba de ella. Ahora que han pasado unos meses de ese mal trago, la actriz ganadora de un Oscar en el 2015 por su papel en
Siempre Alice
ha confesado que fue despedida de una película. Cuando empezó el rodaje de la cinta ¿Podrás perdonarme algún día?, una de las más aclamadas de este año y que contó con tres nominaciones en la pasada gala de los Oscars, se anunció a bombo y platillo que los protagonistas iban a ser Julianne Moore y Richard E. Grant.





Pasaron los meses y la actriz que finalmente protagonizó la historia fue Melissa McCarthy, una de las cómicas más respetadas en EE.UU., que además obtuvo una nominación a la estatuilla por ese papel. Todo el mundo creía que la actriz de Las horas había decidido dejar el proyecto por diferencias creativas. Pero no fue exactamente así.


“Creo que a la directora no le gustaba lo que yo estaba haciendo con el personaje en los ensayos”, dice la actriz

La intérprete pelirroja ha explicado la verdadera razón por la que abandonó el rodaje. “Lo cierto es que yo no me fui de la película, sino que me despidieron”, ha asegurado en una reciente entrevista en el programa Watch what happens live. “Creo que a la directora no le gustaba lo que estaba haciendo con el personaje en los ensayos, teníamos visiones diferentes sobre cómo tenía que ser, así que antes de empezar a rodar me sustituyeron por Melissa McCarthy”, ha confesado sin aparente rencor. La directora Nicole Holofcener abandonó el proyecto algo más tarde.

Con todo, la artista, de 58 años, ha reconocido que no ha sido capaz de ver el filme. “Por desgracia, no puedo opinar nada de cómo lo ha hecho Melissa porque no he sido capaz todavía de ver la película; me resultaría bastante doloroso. Adoro a Melissa McCarthy y estoy segura de que está fantástica en el papel, pero estoy algo triste porque la única otra vez que me han despedido en mi vida es cuando trabajaba en una tienda de yogures con 15 años; así que me sentó mal”, ha revelado.

Melissa McCarthy, en la alfombra roja de los BAFTA
(Ian West / GTRES)






El rol protagonista que finalmente encarnó McCarthy es un personaje basado en hechos reales. Se trata de Lee Israel, que llegó a ser una la de las escritoras de best sellers más importantes del mundo. Sin embargo, tras perder su trabajo y su dinero por empeñarse en escribir una biografía no autorizada de Estée Lauder, Israel empezó a falsificar cartas de famosos para sacarse algún dinero. Perseguida por el FBI acusada de suplantación, la autora se dedicó a robar cartas auténticas de bibliotecas y museos, junto a su amigo Jack, interpretado por Richard E. Grant, papel que también le valió una nominación al Oscar como mejor actor de reparto.


“No he sido capaz de ver la película; me resultaría bastante doloroso”, confiesa la actriz

Melissa McCarthy, de 48 años, está envuelta en más proyectos. Este mismo año tiene previsto el estreno de otro drama, The kitchen, dirigido por Andrea Berloff, y la comedia de acción Superintelligence, en la que vuelve a trabajar junto a su esposo, el cineasta Ben Falcone. Pero la actriz, que ya optó a un Oscar en el 2012 por su papel secundario en La boda de mi mejor amiga, es sobre todo conocida por su faceta cómica gracias a películas como Por la cara, Cuerpos especiales o Espías.





Por su parte, Julianne se ha desquitado bailando salsa en su nueva película, Gloria Bell, donde interpreta a una mujer divorciada que vive un inesperado y muy complicado romance. En este melodrama comparte cartel con John Turturro y Rita Wilson, la esposa de Tom Hanks.








Fuente: LA Vanguardia

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