Sociedad

Jimena y su novia llegan a su casa de Málaga


La joven hispano-argentina María Jimena Rico, que fue retenida en Estambul tras ser localizada después de estar desaparecida junto a su novia egipcia, y ésta, Shaza Ismail, han llegado esta noche a Torrox (Málaga), donde reside la familia de la primera.

La llegada se ha producido en torno a las 1.45 horas y Rico ha explicado a los periodistas que se encontraba “muy cansada”, que apenas podía caminar y que quería ver a su madre, y ha emplazado a los medios a una rueda de prensa de la que no ha precisado fecha.

La joven se ha fundido en un abrazo con su hermana, María del Valle, que la esperaba junto al portal y se ha emocionado.

A continuación, ella y su novia se han introducido en el domicilio en el que esperaban su madre y su padre, no sin antes agradecer la presencia de la prensa y la cobertura de los últimos días a raíz de su desaparición.

Las dos jóvenes han viajado en coche desde Barcelona, adonde llegaron en la noche del viernes procedentes de Turquía, hasta Málaga, en compañía de una amiga de Jimena, que se desplazó hasta la Ciudad Condal para recogerlas.

Agentes de la Guardia Civil de Málaga y Barcelona, en colaboración con autoridades españolas en Turquía, participaron en la deportación, que inicialmente se anunció que sería a Londres, donde reside Jimena.

El cónsul de Estambul se personó en la mañana del viernes en el centro donde estaban retenidas para llevar a cabo los trámites que permitieran su salida del territorio turco.

La familia de Jimena pidió ayuda a las autoridades españolas para localizarla al no saber nada de ella desde el pasado lunes.

Jimena y Shaza intentaron volar la semana pasada desde Dubái (Emiratos Árabes Unidos), donde residen los padres de la egipcia, a Londres, con escala en Tiflis (Georgia).

Al parecer, el padre de Shaza las denunció ante las autoridades de Emiratos Árabes Unidos por su relación homosexual.

Cuando querían seguir su viaje a Londres, fueron interceptadas en el aeropuerto de Tiflis por el padre de Shaza, junto a una abogada, para impedir que la hija saliera hacia Georgia.

En un altercado, el padre destruyó el pasaporte de Jimena, pero las dos jóvenes lograron escapar y cruzar a pie la frontera hacia Turquía, donde tomaron un autobús hasta Samsun, en la costa del Mar Negro, lugar en el que la Policía turca las detuvo al entrar sin documentación en el país.

Tras doce horas de arresto quedaron en libertad y viajaron en autobús hasta Estambul, donde fueron detenidas de nuevo por la policía turca y llevadas a un centro de deportación.




Fuente:La razón

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