Camille Berthomier es una persona pausada, amable, jocosa. Cada vez que abre la boca, se aleja un poco más de Jehnny Beth. Jehnny Beth es el apodo que se dio hace 16 años esta francesa nacida en Poitiers en 1984. Acababa de conocer a Nicolas Congé, quien decidió pasar a llamarse Johnny Hostile. Se mudaron a Londres y formaron una asociación artística y sentimental que aún dura hoy. Camille es esa persona que estudió piano e interpretaba a Ibsen. Jehnny es aquel animal que lideró la banda de postpunk Savages, siempre vestida de negro, pelo engominado y mirada desafiante, aunque llena de dudas: no sé si pegarte o follarte.

“No creo que el arte deba ser político. Soy una persona política, pero no creo que mis ideas políticas puedan redundar en piezas interesantes. Ni las mías ni las de nadie”

Ahora, Jehnny debuta en solitario con el largo To love is to live (Music As Usual) y edita un libro de relatos eróticos titulado Crimes against love memories (crímenes contra los recuerdos del amor). El álbum cuenta con la ayuda de Johnny en la producción, además del mítico Flood y de Romy Madley-Croft, de The XX. El libro, con las fotografías eróticas de su eterno acompañante. “Siempre he sabido que era bisexual. Bueno, siempre es una palabra muy grande”, se lanza y se frena Beth, quien nos atiende desde París. “Es curioso como las fantasías sexuales se han convertido en parte de mi narrativa como artista, pero me cuesta hablar de ello en entrevistas. Eso sí, no me cuesta nada despertarme fascinada por un sueño erótico y escribirlo. Me atrae navegar entre la culpa católica y la sensación de perder el control”.

En su fantástico debut en solitario, la francesa introduce elementos de música industrial, spoken word y ese tipo de detalles arty que denotan que el creador tiene inquietudes. Dice que el disco trata sobre la persona y el libro sobre los sueños. El disco contiene un tema, Flower, dedicado a una stripper que conoció en una noche en L.A. junto a Courtney Love y otro titulado I’m the man que sonó en la serie Peaky Blinders e incluye este verso: “No hay zorra en este pueblo que no sepa lo dura que se puede poner la polla”. “No creo que el arte deba ser político. Soy una persona política, pero no creo que mis ideas políticas puedan redundar en piezas interesantes. Ni las mías ni las de nadie”. Jehnny tiene un programa de radio en Reino Unido y otro musical en la tele francesa. “Creo que se me da bien, pero, ¿sabes qué? Soy mucho mejor destacando lo que hago mal que lo que hago bien”. Y como Jehnny se ha ido, nos despedimos de Camille. Ella ha respondido esta última pregunta.

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Fuente: El país

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