Javier Melero, el abogado del exconseller de Interior, Joaquim Forn, ve posibilidades de “ganar el juicio” después de siete semanas de juicio al ‘procés’ en el Tribunal Supremo. Así lo asegura en una entrevista en el diario El Punt Avui en la que además opina que el testimonio del mayor Trapero ha servido para desmontar el uso político de los Mossos como puntal de la rebelión, y que la violencia que hubo fue consecuencia de la “articulación de un operativo policial absolutamente ineficiente”.

Aficionado al boxeo, Melero señala en esta entrevista que su impresión es que “este combate se decidirá en los puntos” porque “no habrá KO” y por tanto “llegaremos al final con la incertidumbre”. Pero su optimismo se basa tanto en los hechos hasta ahora contrastados en el tribunal como en la impresión general de que lo que se juega el Supremo en este proceso. En este sentido, valora que “la sala segunda del Supremo en este juicio va a defender exclusivamente su prestigio y su reputación como tribunal, que es el patrimonio más preciado” y “por eso creo que tenemos posibilidades de ganar”.






“Este combate se decidirá en los puntos” porque “no habrá KO” y por tanto “llegaremos al final con la incertidumbre”

Por eso y porque, aunque “la acusación no es irracional”, a su entender “desborda lo que la doctrina y la jurisprudencia dicen de estos delitos”. Melero comenta que “el Código Penal en algunos delitos menciona la intimidación, pero en la rebelión y la sedición no, que exige violencia, es decir acometimiento físico, y además muy grave”, por tanto cree que “no podrá prosperar”, porque “la violencia que hubo (…) no tiene la entidad suficiente ni para la rebelión ni para la sedición” y “como máximo sería una incitación a los desórdenes públicos”, sostiene.

En este sentido, la declaración del mayor Trapero resulta fundamental para la defensa de Forn y la desacreditación del delito de rebelión. “Esto ha quedado totalmente desacreditado con el testimonio de Trapero y todos los mandos”. A su juicio, gracias a su declaración “ha quedado claro que los Mossos, con acierto o sin él, hicieron lo que consideraban que tenían que hacer en cada momento sin interferencia del conseller”. Por tanto, su testimonio ha sido beneficioso, aunque también haya generado “otros problemas”, avisa.

El abogado descarta que se trate de un juicio político y prefiere pensar que el fiscal general en su momento “hace una apuesta de máximos que es absolutamente desmedida”. También defiende al presidente del tribunal, Manuel Marchena, a quien considera imparcial porque hasta ahora “está dentro de los estándares normales de lo que es un presidente de tribunal, que no es un ser angélico, capaz de mantener un equilibrio absoluto”. Así, Melero lo encuentra “ecuánime” y avala que dé “explicación de todo lo que hace”. En todo caso, esa es la apariencia que percibe porque “si tiene un sesgo sólo lo sabremos con la sentencia”, aclara.








Fuente: LA Vanguardia

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