Desembarco en Lampedusa, este martes, de parte de los migrantes rescatados por el ‘Open Arms’. En vídeo, Carmen Calvo explica que la fragata ‘Audaz’ continúa con su trayecto a Lampedusa. Foto: DPA | Vídeo: ATLAS

El Ministerio de Transportes italiano ha acordado este jueves inmovilizar el Open Arms, que  rescató frente a las costas de Libia a más de 150 inmigrantes, por “graves anomalías de seguridad”. Durante una inspección realizada por expertos de la Guardia Costera italiana en el buque de la ONG española, se han detectado deficiencias en materia de seguridad de la navegación, respeto al medio ambiente marino, adiestramiento y familliarización de la tripulación con los procedimientos de emergencia previstos a bordo.

El barco no podrá abandonar el puerto de Porto Empedocle (Sicilia) hasta que no se subsanen las irregularidades técnicas y operativas que se han detectado durante la inspección, según el Ministerio de Transportes italiano. En todo caso, el Open Arms ya estaba afectado por una orden de embargo del fiscal de Agrigento que investiga el bloqueo al que estuvo sometido el buque frente al puerto de Lampedusa hasta que él mismo ordenó su desembarco inmediato, el pasado martes.  

Por otra parte, España usará el buque de la Armada española Audaz para traer desde Italia a 15 de los 160 rescatados por el Open Arms desde el pasado 1 de agosto. El Gobierno en funciones de Pedro Sánchez ha optado por trasladarlos por vía marítima porque, según los expertos, resultaba «mas seguro» que por aire, según ha explicado este jueves la vicepresidenta Carmen Calvo, tras una visita a un centro de acogida humanitaria para mujeres africanas y sus hijos en Córdoba. «En principio, la cuota [de personas rescatadas] era de 15», ha detallado Calvo. El reparto entre los países que han aceptado acogerlos (Francia, Alemania, Luxemburgo, Portugal y España) no se ha cerrado oficialmente. «No descartamos que cualquier ciudad o Gobierno autonómico que se ofrezca los pueda recibir», ha añadido la vicepresidenta.

El Audaz zarpó este martes desde la base naval de Rota (Cádiz), minutos antes de que llegara la orden del fiscal de Agrigento (Sicilia), Luigi Patronaggio, de desembarcar en la isla italiana de Lampedusa a los 83 migrantes que aún seguían en el Open Arms. Inicialmente, estaba previsto que el viaje hasta Lampedusa durase tres días y que estuviese de vuelta, a partir del domingo, en Palma, donde el Gobierno balear ya preparaba un albergue temporal para los inmigrantes. El giro que tomó la crisis del Open Arms no modificó los planes del Ejecutivo, que mantuvieron el viaje del barco español. «Resultaba más útil y más eficiente que continuara su ruta y que trajera el cupo que nos corresponda», ha detallado Calvo este jueves. El cupo de 15 personas para España se manejaba cuando Rumanía entraba en los países de reparto, aunque después ha trascendido que no acogerá a ningún inmigrante porque estaban cubiertas todas las plazas, de forma que su oferta se ha reservado para futuros repartos.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha acusado este jueves al PP de «temeridad, ignorancia y mala fe» por asegurar que las políticas del Ejecutivo socialista «solo conducen a más explotación de los inmigrantes». Es «una política que debería ser de Estado y no sujeta a la lógica partidista», ha criticado Grande-Marlaska en una conferencia de prensa en San Sebastián. PP y Ciudadanos registraron este miércoles en el Congreso un escrito solicitando la convocatoria de un pleno extraordinario para que el presidente en funciones, Pedro Sánchez, explique sus «cambios de opinión» en torno a la crisis del Open Arms. Unidas Podemos, cuyo voto es determinante para que salga adelante la comparecencia de Sánchez, prefiere que sea Calvo quien dé las explicaciones en el Congreso, según ha explicado la portavoz adjunta de Podemos, Ione Belarra.

El objetivo del Gobierno era que el Audaz no solo embarcase a los migrantes, sino que acompañase al Open Arms de vuelta a España, lo que resultará imposible porque el barco ha sido incautado por orden del fiscal. Calvo endureció el tono ayer miércoles con el Open Arms y sugirió que sería multado. Al ser preguntada por una posible multa a la ONG, fue tajante: «El Open Arms no tiene permiso para rescatar, lo sabe el capitán del barco». Proactiva Open Arms se expone a una multa de 901.000 euros por incumplir la prohibición de Fomento de “realizar operaciones de búsqueda y salvamento”.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: