En noviembre publicó en Francia su primer libro,
Femme
, donde cuenta con lujos de detalles cómo, a los 13 años, decidió que quería ser mujer y a los 19 se operó, con tan buenos resultados que pudo transitar por muchas pasarelas y posar para portadas de revistas sin que nadie se enterara de que había nacido hombre.


“Esconder tanto un secreto y todas las cosas que la sociedad te obliga a hacer como trans ya te convierte en actriz”

Recién cumplidos los 24, Inés Rau se atrevió a contar la verdad, y si bien la noticia originó en su momento una notable conmoción, eso no impidió que siguiera siendo una modelo top. Ya cerca de los 29, quien nunca ha querido revelar su verdadero nombre ha dado un paso trascendental en su carrera, el de lanzarse como actriz. Su primer papel es en una miniserie francesa, Vernon Subutex, adaptación de la novela de Virginie Despentes que protagoniza Romain Duris y que este año se estrenará en Canal Plus del otro lado de la frontera. Admite que es un personaje que se le asemeja: “Yo no quería interpretar a una trans porque es un cliché, y además yo soy una mujer. Pero esta era mi primera experiencia, y ella es loca como yo, le gusta salir, tener amantes y es muy extrovertida. Por eso acepté, porque puedo mostrar lo que puedo hacer y su vida se asemeja en muchas cosas a la mía. Pero no voy a volver a interpretar a otra trans. No me quiero quedar sólo en ese rótulo como actriz y tampoco quiero que me llamen trans toda mi vida”, explicó en una entrevista reciente.





Inés Rau
(INES RAU/INSTAGRAM)

Rau, que hizo historia cuando Playboy la convirtió en la primera modelo del mes trans de la historia de la revista, en octubre del 2017, en su segunda aparición sin ropa en la publicación, explicó en el encuentro con la prensa que en realidad la vida le preparó para interpretar personajes: “Esconder un secreto durante tanto tiempo, y todas las cosas que la sociedad te obliga a hacer como trans te convierte naturalmente en actriz. Yo he pertenecido a los dos géneros, he sido cortesana, stripper, modelo, esposa y también dormí en las calles, por lo que creo que tengo muchas herramientas que puedo usar para mis personajes. No hay mejor escuela de teatro que tu propia vida. He sido tanta gente diferente a lo largo de los años que no dudo que puedo convertirme en una buena actriz”, dijo.

Rau, cuyo libro se publicará próximamente en inglés, puede incluso ver su propia historia convertida en una película, porque en sus páginas lo ha contado absolutamente todo, partiendo desde una infancia triste en los barrios pobres de París, cuando era feliz como varón, jugando al fútbol con sus amigos, mientras en su casa las cosas eran difíciles. Abandonado por su padre argelino, se apegó a su madre, que se volcó a otra relación con un hombre alcohólico al que no le caía bien. A los 13 años tuvo un sueño erótico en el que él era una mujer que hacía el amor con un hombre, y allí empezó su transición. A los 16 años se marchó de su casa y comenzó a tomar hormonas, pero no pudo pagarse una cirugía hasta que tuvo 19, cuando ya era conocida en Eivissa por un cuerpo femenino perfecto. Nunca ocultó que para poder cumplir su sueño tuvo que trabajar en un burdel, ni tampoco que su madre aceptó de buena gana su cambio de sexo como compensación por lo dura que había sido su niñez.





Inés Rau, que se considera una militante feminista porque no hay mejor manera de serlo
que querer convertirse en mujer, también advierte contra las modas, señalando que hay muchos padres que están demasiado predispuestos a llevar a sus hijos al médico frente a la confusión adolescente: “Tal vez es sólo una fase, por lo que no es recomendable que tomen hormonas antes de los 16”, aconseja.








Fuente: LA Vanguardia

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