Ante un público muy escéptico, los empresarios catalanes reunidos en el encuentro anual del Círculo de Economía en Sitges (Barcelona), Pablo Iglesias ha defendido este viernes un Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos como la fórmula «coherente» para poder empujar las políticas progresistas que, ha considerado, necesita España. «Los ministerios son lo de menos», ha apuntado. El líder de la formación morada ha glosado sus propuestas económicas, como subidas de impuestos a rentas altas y a la banca, reducir la jornada laboral a 34 horas o poner en marcha una renta de suficiencia. Y también ha abogado por «la incorporación del talento emprendedor vasco y catalán en la dirección del país», algo que, ha opinado, «la foto de Colón“ –en referencia a Vox, Ciudadanos y el PP–, no quiere.

El programa electoral de Unidas Podemos incluye una nueva batería de gravámenes que Iglesias ha recordado ante los empresarios. Por ejemplo, elevar el IRPF a las rentas por encima de 100.000 euros, un nuevo impuesto a la banca «con un recargo del 10% en el Impuesto de Sociedades» y otro para las grandes empresas tecnológicas como Google. También ha defendido la renta de suficiencia de ingresos, que Podemos propone que sea de unos 600 euros al mes. «No solo hablamos de justicia social, cuando decimos que es inaceptable que la cuarta economía europea tenga jóvenes precarios. También hablamos de eficiencia económica, al aumentar la demanda interna. [La renta] permite al Estado asumir un rol emprendedor», ha puntualizado.

«Creo que ya es hora de que la voluntad política de los ciudadanos se vea reflejada en un Gobierno de coalición», ha dicho Iglesias, que ha recordado los últimos datos del CIS que reflejan que ese modelo es el más apoyado por los españoles. El líder de Podemos ha asegurado que «hay buenos ejemplos» de gobiernos multicolor y ha puesto como ejemplo los Ejecutivos valenciano y balear. Iglesias ha advertido que la coalición no es una cuestión de «pedir sillones sino de comprometerse con las necesidad de empujar reformas“.

Iglesias ha aprovechado para criticar lo que considera «flirteos» entre el presidente en funciones Pedro Sánchez y Ciudadanos de cara a llegar a un acuerdo de Gobierno. «Hay que ser coherente con los programas electorales“, ha pedido el líder del partido morado, que ha recordado que las urnas en las últimas elecciones generales mostraron una apuesta clara de los españoles por una mayoría progresista.“Tenemos un peso modesto pero suficiente para contribuir a empujar las reformas necesarias“, ha dicho Iglesias.

En términos programáticos, el líder de Podemos ha considerado que «las viejas recetas en las que tanto ha insistido el Banco de España se han mostrado fracasadas» y lo ha ejemplificado con el último informe del regulador. «Ha pedido esta semana que los hogares españoles ahorren, pero previamente recomendó reformas laborales que han tenido como consecuencia bajadas salariales continuas. Es imposible ahorrar con los sueldos que hay en este país», ha criticado. También le ha afeado al Banco de España que alertara de los efectos nocivos de una subida del salario mínimo interprofesional –pactada por el PSOE y Podemos– y que esos augurios finalmente no se cumplieran.

La derogación de la reforma laboral, la reducción de la jornada laboral a 34 horas o la puesta en marcha de una renta mínima garantizada han sido algunas de las propuestas que Iglesias ha desgranado frente a un público muy escéptico que, sin embargo, ha escuchado con atención. A diferencia de lo que ocurrió ayer jueves con el ‘president’ Quim Torra, los empresarios mostraron más entusiasmo hacia Iglesias e hicieron trabajar al moderador de la charla, el presidente del Círculo Juan José Brugera, que se ha visto obligado a seleccionar las preguntas.

De hecho, en el turno de preguntas de los socios del lobby económico catalán le han preguntado por la viabilidad de sus propuestas progresistas y por el coste que tendrían para «el papá Estado». «¿Por qué 34 horas y no 24? ¿Conoce usted el coste económico que tiene esa medida?», le ha increpado uno de los socios en una pregunta, transmitida por papel a Brugera. «Se trata de un cuestionamiento que ya se hacía cuando hace decenas de años se reivindicaba una jornada de ocho horas. Esos planteamientos predemocráticos van en contra de la productividad. Una reducción de la jornada laboral sensata es buena para todos, no solo para el reparto del empleo , sino para poder conciliar», ha respondido Iglesias, que no ha dudado en revolverse con dureza ante algunas preguntas, como cuando una de las preguntas se refería al papá Estado: «Es fácil menospreciar a papá Estado cuando uno tiene recursos», ha dicho.

El tema catalán también ha planeado también en la sesión. A preguntas del público, Iglesias ha criticado la larga prisión preventiva de los líderes catalanes y se ha mostrado partidario de seguir con la vía del diálogo. Ha abogado no solo por una bicapitalidad en el Estado sino por incluir más catalanes y vascos en la dirección del Gobierno. «No necesitamos lideres políticos que hablen catalán en la intimidad, sino que hablen las lenguas que conocen sin esconderse y que entiendan la diversidad de este país como una ventaja competitiva», ha dicho.




Fuente: El Pais

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