El Ibuprofeno lleva décadas aliviando nuestros dolores, pero puede que nunca haya dado tanto que hablar como este año que acaba. El motivo, que para comprar dosis de 600 miligramos o más es necesaria una receta médica. Lo mismo ocurre con el Paracetamol de 1 gramo. Algo que, según la legislación, ya era así desde 2015, pero en muchos establecimientos se pasaba por alto hasta la entrada en vigor del Sistema Español de Verificación de Medicamentos en febrero de este año. Visitamos varias farmacias de Madrid y sus alrededores para comprobar cual es la situación pasados unos meses de la polémica.

Después de varios intentos en el distrito de Moncloa, Cuatro Caminos, Pozuelo, Majadahonda y Las Rozas, el empeño resulta inútil. En todas ofrecen como alternativa dosis más pequeñas. Una vez que nos identificamos como periodistas, los farmacéuticos reconocen que están acostumbrados a esta petición. «Por costumbre o por consejo de algún familiar, la gente insiste en este formato y, en ocasiones, se dan la vuelta con las manos vacías, seguramente en busca de otra farmacia. Por responsabilidad ética y profesional, no creo que nadie lo dispense ya. No se nos permite venderlo sin receta», confiesa un profesional de la calle Princesa.

Óscar López Moreo, vocal de Oficina de Farmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), nos aclara el estado de las cosas: «Las farmacias están cumpliendo la normativa referente a medicamentos sujetos a prescripción médica. Es decir, aquellos en los que la ley obliga al farmacéutico a solicitar al paciente la receta médica. El ibuprofeno en su dosis de 600 mg es uno de ellos. Son medicamentos que pueden ocasionar importantes riesgos para la salud y, por ello, es necesaria la prescripción de un médico».

La polémica con el ibuprofeno no es nueva. En 2012, la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) emitió una alerta notificando el posible aumento de riesgo de infartos y otras enfermedades de corazón que puede suponer el uso de dosis altas. Los pacientes hicieron caso omiso y todavía hoy son muchos los que siguen insistiendo en comprar Ibuprofeno 600 mg sin prescripción médica.

El de 400 miligramos tarda más, pero hace el mismo efecto

Tampoco la práctica por parte de los farmacéuticos ha sido demasiado estricta, según expuso en 2018 un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). El 100% de las boticas revisadas en diez ciudades dispensaban este fármaco en dosis de 600 miligramos sin prescripción médica. La OCU alertaba entonces del riesgo para la salud del paciente de este fármaco, especialmente en pacientes con enfermedad renal grave.

El consejo de la AEMPS es optar por una dosis más baja, la de 400 miligramos, que presenta menos toxicidad para el organismo y la misma eficacia. Y es también la conclusión a la que llegan profesionales del Centro Médico Maimonides, en Brooklyn (Nueva York) en una investigación que se publicó en mayo en Annals of Emergency Medicine An International Journal. Los autores muestran nuevas evidencias de por qué no hace falta que compremos ibuprofeno de 600 miligramos. Administrado a dosis de 400, 600 y 800 miligramos tiene una eficacia analgésica similar en el alivio del dolor agudo. Tras comparar las tres formas en un ensayo a doble ciego aleatorizado, no encontraron diferencias a los 60 minutos.

El uso de las dosis más altas se reserva a patologías diagnosticadas por el médico. Por ejemplo, una artritis reumatoide, pero nunca un dolor de cabeza ni un resfriado. El incumplimiento de la normativa, según recoge la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos, supone sanciones superiores a 6.000 euros. Existen opciones sin tener que pagar más y así lo confirma López Moreo: «En las farmacias hay multitud de presentaciones de ibuprofeno 400 miligramos, que no precisan receta, algunas complementadas con otros componentes que aumentan la velocidad de acción. Todas ellas a precios totalmente asequibles».

Nunca para un resfriado común

No está resultando fácil capear contra esa obcecación de los ciudadanos con las dosis más altas con las que muchos se han automedicado, admiten desde el COFM. En marzo, este organismo insistió con la campaña Tus medicamentos, siempre con receta médica intentando crear conciencia de que el formato de 400 mg en el caso del ibuprofeno y de 650 en el paracetamol —que pueden adquirirse sin receta— son suficiente para dolencias leves o moderadas. «En caso contrario, deben acudir a su médico, pero, en ningún caso, automedicarse», indica el vocal del COFM.

Otros colegios farmacéuticos, como los de Pontevedra o Valencia, que han impulsado campañas similares sobre la importancia del uso adecuado de los fármacos y la necesidad de acompañarlos de receta cuando así se requiere, siguiendo la normativa que desde hace años establece que en casos como el que nos ocupa la receta es obligatoria. «Durante los últimos meses creo que los farmacéuticos han hecho una labor de información al paciente muy didáctica y extensa. Ello se ha reflejado en que muy pocos pacientes demandan ya ibuprofeno 600 miligramos u otros medicamentos que precisan receta médica sin prescripción», continúa el farmacéutico.

Puede que el ibuprofeno no haya tenido su mejor año, pero los datos de facturación que envía el COF de Madrid indican que mantiene una excelente salud. Un mes antes de acabar el año, el Sistema Nacional de Salud había dispensado 1.351.051 envases, más de 200.000 más que en 2018 en esta misma fecha.

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Fuente: El Pais

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