La huelga general de Catalunya de este jueves y la declaración de Jordi Sànchez en el Tribunal Supremo son protagonistas este viernes en las principales cabeceras de España y varios medios le dedican la foto de su portada a las protestas, explicando que el seguimiento ha sido bajo. Más allá de ello, se cuestiona si realmente fue una huelga general al uso o si se trataba de un paro institucional dado el apoyo del Govern.


Huelga de mínimos
, titula
El Periódico
, mientras que
El País
en el pie de foto resalta que
Fracasa la huelga en Catalunya
pese al apoyo de Quim Torra y elige una imagen de una concentración ante la sede del PSC en Terrassa.
Una huelga de seguimiento escaso altera la movilidad
, asegura
La Vanguardia
, que añade como destacado que hubo “vías ocupadas en plaza Catalunya”. “Poco seguimiento de la huelga general en apoyo de los presos”, señala el diario
Ara
.
Fracaso de la huelga y acoso a la prensa
, destaca
El Mundo
y
La Razón
se desmarca y apunta a Torra:
La huelga de Torra: veinte días sin agenda en un mes
.





“La inmensa mayoría de la sociedad catalana dio la espalda a una huelga que en realidad solo fue institucional, dado el apoyo recibido por parte del Govern y de la alcaldesa de Barcelona, que nunca pierde una oportunidad de situarse al lado de los golpistas”, asegura El Mundo en su editorial. “Ni la movilización paralizó Catalunya -apenas se dejó sentir en el sector público debido al respaldo institucional del que gozó el sindicato secesionista convocante- ni tampoco cabe colegir que influirá lo más mínimo en la futura sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo”, añade.

“Pese al fracaso de la convocatoria, cabe subrayar la extraordinaria gravedad que supone que el Govern preste cobertura a una movilización que, lejos de ser una reivindicación laboral, no fue más que un intento de motín”, concluye el rotativo de Unidad Editorial.


Quizá el problema es que no hay un liderazgo ni una estrategia clara, cosa que da alas a las posiciones maximalistas y poco realistas”



“Una huelga o paro general sólo puede tener éxito si tiene un seguimiento masivo, como pasó el 3 de octubre de 2017, pero este no fue el caso de este jueves. Los impulsores de la huelga tendrían que preguntarse por qué miles y miles de independentistas optaron por ir al trabajo, cosa que no les resta ni un gramo de compromiso. Quizá el problema es que no hay un liderazgo ni una estrategia clara, cosa que da alas a las posiciones maximalistas y poco realistas”, apunta el diario Ara, que llama a “una reflexión profunda sobre la estrategia independentista”.





“Máxima permisividad: los huelguistas –ninguno del sector productivo– paralizaron durante unas horas carreteras y vías férreas, se manifestaron por las ciudades más importantes y los medios de comunicación públicos (TV3) y subvencionados se dedicaron durante todo el día a dar cuenta de esta ejemplar y exigua movilización”, señala La Razón, que reduce el paro a “protestas patrocinadas por el nacionalismo catalán” y ve “anormal es el abandono de la responsabilidades de gobierno de los responsables políticos de la Generalitat, de manera especial su presidente, Joaquim Torra”.


El gobierno de la Generalitat fue ayer un piquete de políticos mantenidos por el Estado”



“Se entenderá entonces que la aplicación del artículo 155 no es una medida anormal o extraordinaria, sino necesaria cuando se ‘atente gravemente al interés general de España’. El gobierno de la Generalitat fue ayer un piquete de políticos mantenidos por el Estado”, sentencia La Razón.

“Apenas el 30% o menos de paro se produjo en sectores como la función pública, la enseñanza y el comercio, con la única excepción de las universidades, donde la huelga alcanzó casi el 70%”, explica El Periódico. “Este 21-F ejemplificó el divorcio entre los poderes públicos, volcados en una huelga que quería ser casi un cierre patronal, y la ciudadanía, que prácticamente no secundó la movilización”, añade.





Sobre la vista oral en el Tribunal Supremo, El País afirma que “Jordi Sànchez choca con la Fiscalía por el delito de rebelión”, mientras que el diario Ara ve que “Jordi Sànchez refuta el relato de la violencia”. “Jordi Sànchez defiende que llamó a una protesta pacífica ante la Conselleria d’Economia”, apunta La Vanguardia y El Periódico que “el fiscal busca la violencia. “El cinismo de Jordi Sànchez: ‘No pensé que el 1-0 habría tensión’”, señala El Mundo.

Sobre el adelanto electoral, El Mundo explica que “Casado guarda sitio para los veteranos pese a las presiones de su equipo” y El País que “el posible salto de Arrimadas a Madrid desata la tensión en Ciudadanos”. “La dirección de Ciudadanos cierra el paso a Arrimadas y ella guarda silencio”, asegura La Razón. El rotativo de Prisa también destaca que “las alianzas de Podemos en Galicia y en Valencia se resquebrajan”.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: