El asteroide Higía, situado en el cinturón de asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter, podría ser en realidad el planeta enano más pequeño del Sistema Solar, un título que de momento ostenta su vecino, Ceres.

El planeta enano Ceres es un cuerpo híbrido de hielo y roca de cerca de mil kilómetros de diámetro, que alberga un océano interno de agua líquida y que también se halla en el cinturón de asteroides.

Sin embargo, un artículo publicado hoy en Nature Astronomy, liderado por el investigador Pierre Vernazza, del Laboratorio de Astrofísica de Marsella (Francia), advierte de que el asteroide Higía podría tratarse del planeta enano más pequeño del Sistema Solar y destronar a Ceres.

En el estudio, los astrónomos han observado a Higía -el cuarto objeto más grande del cinturón de asteroides después de Ceres, Vesta y Pallas- con una resolución lo suficientemente alta como para analizar su superficie y determinar su forma esférica y su tamaño.

El equipo internacional de científicos, entre los que se cuenta René Duffard, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), ha usado el instrumento Sphere, instalado en el VTL (Very Large Telescope) del Observatorio Europeo Austral (ESO), que «es uno de los más potentes del mundo para la obtención de imágenes», explica Vernazza.

Las imágenes obtenidas por Sphere permitirían «reclasificar» a Higía como un planeta enano ya que cumple con seguridad tres de los cuatro requisitos necesarios: orbita alrededor del Sol, no es un luna y, a diferencia de un planeta, no ha despejado los alrededores de su órbita.

El requisito final es que tenga la suficiente masa como para tener su propia gravedad, generando así una forma más o menos esférica.

Las observaciones realizadas con Sphere pemitieron a los científicos estimar el tamaño de Higía en unos 430 kilómetros de diámetro, lejos de los 950 kilómetros de Ceres y de los 2.400 kilómetros de Plutón, el planeta enano más famosos del vecindario.

Los orígenes de Higía

Las imágenes también revelaron que Higía carece del gran cráter de impacto que los científicos esperaban ver en su superficie, y es que Higía es el miembro principal de una gran familias de asteroides (unos 7000 miembros) surgidos del mismo cuerpo principal.

Los astrónomos esperaban que el evento que condujo a la formación de esta numerosa familia hubiera dejado una gran y profunda huella en Higía pero su ausencia «fue una verdadera sorpresa, ya que esperábamos la presencia de una gran cuenca de impacto, como ocurre con Vesta», afirma Vernazza.

Durante la observación, los astrónomos sólo identificaron dos posibles cráteres «demasiado pequeños» para ser causado por el impacto que originó la familia Higía de asteroides, opina el investigador y coautor del estudio, Miroslav Broo, del Instituto Astronómico de la Universidad Charles de Praga (República Checa).

  

Para intentar determinar la causa de los cráteres de Higía, los investigadores usaron simulaciones numéricas y dedujeron que la forma esférica de Higía y la gran familia de asteroides son, probablemente, el resultado de una gran colisión frontal con un gran proyectil de un diámetro de entre 75 y 150 kilómetros.

Sus simulaciones muestran que este violento impacto, que se cree ocurrió hace unos 2.000 millones de años, destrozó por completo el cuerpo principal.

Posteriormente, las piezas sobrantes volvieron a unirse y le dieron a Higía su forma redonda y los miles de asteroides que la acompañan, concluyen los investigadores. EFE




Fuente: Agencia Efe

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