Es el segundo artista más escuchado de España en Spotify y el noveno del mundo en 2019. Ozuna (San Juan, Puerto Rico, 1992) es un ídolo internacional y como tal ha sido el contrato que ha firmado con la multinacional Sony, que asciende a 90 millones de euros que la firma espera rentabilizar con el puertorriqueño, un artista que ha conseguido colocar siete vídeos con más de mil millones de visionados en YouTube arrebatándole el récord a Justin Bieber. Ahora publica en todo el mundo “Nibiru”, un álbum que califica de “un nuevo concepto musical” que permitirá al artista “relacionarme de otra manera con el público” creando un universo.

Para el autor del megaéxito “Taki Taki”, la última canción en entrar en el club de los mil millones, el nuevo disco trata de explorar “en el terreno de la música urbana pero con otros ritmos. Los vídeos, los ritmos, la producción es diferente de todo lo que he hecho y quería llevarlo a un universo completamente nuevo. Hay un planeta para descubrir”, dice con media sonrisa en una mañana de entrevistas en Madrid. ¿Hay una historia? “Sí que la hay. Cuenta mi planeta, donde yo hago mi música, el estilo que me identifica, que no es el común, el que se puede encontrar hoy en día en la música urbana, sino que intento ir más allá, entrar en otra dimensión”, señala el creador de “hits” como “Criminal”, “Te boté” y “El farsante”, también milmillonarias en visionados. Y lejos de pensar que se agota la moda latina, asegura: “Esto va a seguir así, esto no lo cambia nadie. Hay mucha gente que se está educando en la música latina”

Mientras en la música urbana es más frecuente el formato del single que el del álbum, Ozuna ha lanzado uno de 18 canciones. “El álbum es el resultado de la fiebre musical que llevamos dentro”, bromea. En el trabajo hay canciones de diversos registros. “Me gusta que la gente pueda sentirse identificada con mi música en cualquier situación, ya sea de amor o de desamor o de cualquier otra. Hay una canción de Ozuna para cada situación. En este caso, creo que existe un equilibrio, trato de mantener a mi público complacido, al público americano, al latino, al de todas partes”.

Ozuna vivió durante un periodo de su vida en EE UU. “Fue bueno para mí. Aprendí disciplina y a ser independiente, a ser yo, ¿sabes? Fue bueno para darme cuenta de que, si quería dedicarme a la música, tenía que estar trabajando, mantenerme activo”, explica. La música en español cada vez tiene más peso en “el gringo”. “Claro que sí, desde hace muchos años atrás. Y, de hecho, muchos de ellos hacen canciones con toques latinos porque les gusta y porque saben que eso a la gente le atrae”, comenta.

Sin embargo, su casa está siempre en Puerto Rico. “Sí, allí es donde está lo que yo llamo el caldero de las ideas. Mi infancia allí fue súper buena, con mi mamá y mi abuela, con la familia, en un entorno totalmente distinto a lo que es ahora la vida”, evoca. “Allí fue donde aprendí la música que me gusta, la de Don Omar y daddy Yankee, siempre entre mis referentes”.

Para Ozuna, que ha colaborado entre otros artistas con Rosalía, este disco también permitirá a sus seguidores acercarse un poco a él. “Claro, para mí es un trabajo que tiene un significado personal, porque siempre me mantengo alejado, desaparecido, y por eso quise crear mi mundo, mi concepto concreto, no caer en la monotonía. Pienso que no es fácil innovar en la música urbana pero es la obligación de todos los artistas y yo siempre estoy detrás de ello, buscando un sonido nuevo, otra producción”.




Fuente: La razon

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