Salud

¿Hay que prohibir la homeopatía en España?


Este ha sido el año negro de la homeopatía. El pasado mes de mayo, un niño de 7 años de Ancona (Italia) falleció tras someterse a un tratamiento homeopático por una otitis, en lugar de haber recibido los antibióticos que se prescriben en estos casos. Ya en este mes de septiembre, un bebé de nueve meses de Connecticut (EE UU) sufrió un grave envenenamiento por plomo debido a la pulsera magnética que le fue «recetada» ante el dolor que sentía por la salida de los dientes. En nuestro país, comunidades autónomas, como la Generalitat Valenciana, prohibieron hace menos de dos meses la promoción de estas terapias en sus centros sanitarios y solicitaron al Ministerio de Sanidad que se derogue el reconocimiento de medicamento a los productos homeopáticos al «no haberse probado su eficacia concreta». Colectivos científicos, como el Colegio de Médicos de Madrid, optaron por retirar todos aquellos actos, secciones y comisiones que no tuvieran carácter oficial, como pueden ser los que pertenecen a la homeopatía o a las llamadas «terapias naturales». La Real Academia de Farmacia ya ha alertado de que estos productos «pueden suponer un riesgo para la salud». Varias universidades –las de Valencia, Barcelona y Zaragoza, entre otras– han retirado los estudios y másteres relacionados con estas prácticas… Precisamente, un estudio realizado por la Universidad de Yale alertó de que las «terapias alternativas» pueden aumentar un 470% el riesgo de muerte en aquellos pacientes enfermos de cáncer, debido a que abandonan las terapias convencionales.

Pero, ¿qué es la homeopatía? Vicente Baos, médico de familia, miembro del Círculo Escéptico y también colaborador de la red de expertos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) recuerda que la mayoría de productos homeopáticos parten de la «disolución de Hahnemann», el médico alemán que fundó la homeopatía. Un ejemplo es el producto homeopático más usado, en este caso para la prevención de estados gripales, «que parte de una mezcla del hígado y el corazón de un pato de raza Barberie». Una molécula de un producto –por ejemplo, un mililitro del hígado y el corazón del pato– se diluye en 99 mililitros en agua –si el producto resultante van a ser pastillas– o alcohol –si finalmente se quiere obtener un jarabe–. De la mezcla extraen otro mililitro y lo vuelven a disolver en otros 99… «Cuando ya han hecho entre ocho y 12 disoluciones, ya no queda nada del producto original. Ese líquido final se mezcla con gránulos de azúcar o lactosa, o la mezcla de ambos, lo pulverizan y es lo que venden», añade Baos.

¿Cuántos homeópatas hay en España? «No hay cifras oficiales, al no ser algo reglado ni reconocido. La homeopatía la puede recomendar un médico o alguien que no lo sea. Ellos hablan de que son 100.000, pero un estudio reciente de la Encuesta Social Europea revelaba que sólo el 2,8% de la población toma este tipo de productos. Ni es tan usado ni es tan común», asegura Baos. Ahora bien, a nadie escapa que «hay gente que considera que la medicina científica y química es el mayor peligro mundial y optan por acudir a fórmulas mágicas. Es lo que llamo la saturación del bienestar: la sociedad te ofrece tantas cosas buenas que te hartas, vas a lo mágico. La racionalidad y la educación científica deben poner estas prácticas en su lugar». El problema, dice el médico, es que muchos de estos productos están en un limbo: «No están prohibidos, pero tampoco están en el registro de la AEMPS. La UE los considera “medicamentos especiales” y España se limita a recoger la normativa europea». De hecho, lo que ha pedido recientemente la Generalitat valenciana al Gobierno es que derogue el artículo 50 del Real Decreto Legislativo 1/2015, que incluye a los productos homeopáticos en el «uso racional de los medicamentos y productos sanitarios».

¿Habría que prohibirlos? Colectivos de expertos como la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP), que cuenta ya con más de 150 miembros, se movilizan para intentar regular la situación. Como explica su presidenta, Elena Campos, doctora en Biomedicina del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, la asociación contactó con todos los miembros de la Comisión de Sanidad del Congreso. «Todos estaban de acuerdo en que era necesario frenar el intrusismo profesional y el curanderismo. Sin embargo, las propuestas que nos daban no nos convencían. Al final, teníamos que ser las asociaciones las que “moviésemos” este problema en los medios de comunicación y a nivel social», lamenta Campos, que recuerda que sólo un partido, Ciudadanos, propuso algo en firme: «Que los profesionales sanitarios informen a la Fiscalía cada vez que reciban a un paciente al que le hayan pedido renunciar a la terapia convencional». La APETP ya ha recogido más de 100 casos de afectados y cuenta con más de 2.000 reportes de webs en las que se publicitan estos métodos que, como mucho, son un simple placebo. «El efecto placebo funciona. Son productos psicógenos: el paciente siente un bienestar porque él cree que le están sentando bien», explica.

El dr. Alberto Sacristán, presidente de la Sociedad Española de Medicina Homeopática, asegura que todavía hoy existe mucha desinformación sobre esta terapéutica, pese a que acumula más de 200 años de historia. El dr. Sacristán destaca que los medicamentos homeopáticos son totalmente legales en nuestro país y están avalados por una directiva europea y dos decretos ley en España. “Prohibir la homeopatía en España exigiría prohibirla en Europa”, señala. Recuerda además que países de nuestro entorno como Francia, Reino Unido, Alemania o Suiza tienen integrada la homeopatía dentro de sus sistemas de salud.

De hecho, según datos de la OMS, en Europa hay más de 45.000 médicos que prescriben habitualmente homeopatía y, según una encuesta realizada en España, son 10.000 los facultativos españoles que han prescrito en alguna ocasión medicamentos homeopáticos. Esta disciplina médica goza de buena aceptación por parte de los pacientes, amparados además por el derecho a complementar sus tratamientos entre las opciones clínicas disponibles. El sondeo de percepción social de la Ciencia de FECYT revela que la mitad de los encuestados confía en la homeopatía como opción terapéutica.

El dr. Gonzalo Fernández Quiroga, portavoz de la Asamblea Nacional de Homeopatía, indica además que, a menudo, se contrapone la homeopatía con la llamada medicina científica. En su opinión, es un error. “Somos médicos, farmacéuticos y veterinarios que hemos estudiado en las mismas facultades que nuestros compañeros”, afirma. “Nuestro objetivo es sumar, no sustituir”, asegura.

Ambos representantes médicos están de acuerdo en la necesidad de luchar contra el intrusismo y en formar adecuadamente a los profesionales que ejerzan este método terapéutico para salvaguardar al máximo los derechos de los pacientes.




Fuente: La Razón

Comentar

Click here to post a comment