Gwyneth Paltrow vuelve a estar en boca de todos y no por su faceta como actriz, campo del que hace tiempo decidió alejarse para centrarse en Goop, su proyecto de estilo de vida que le ha supuesto más de una polémica con la comunidad científica. Pese a esto, la ganadora de un Oscar por Shakespeare enamorado sigue su camino de empresaria de éxito y de gurú y continúa acumulando polémicas, en esta ocasión por la celebración de la primera cumbre británica de Goop.

Fue el pasado fin de semana en Londres y los afortunados que quisieron asistir han tenido que pagar 1.000 euros al día o más de 5.000 si querían disfrutar, además, de dos noches de hotel cinco estrellas y una clase de entrenamiento personal.

Paltrow recibió numerosas críticas debido a los consejos que ofrecía y al alto coste que tuvieron que pagar para algunas actividades. “Esto de Goop no deja de ser un claro ejemplo de extorsión”, recoge Page Six de algunos de los asistentes.

Según estos, la actriz estuvo rodeada de agentes de seguridad en todo momento, por lo que acercarse a ella era imposible. “Gywyneth actuaba como si fuera una diosa de la salud, pero ahora es pretenciosa y ambiciosa. Hizo lo mínimo, apenas habló con Twiggy y con Penélope Cruz y luego se fue”, cuenta una de las asistentes al portal estadounidense sobre la participación de la cantante británica y la actriz española. “Era una gran seguidora suya, pero ahora me siento como si hubiera perdido mi fe en Dios”, remata.

El evento, como viene siendo habitual, incluyó una “cumbre de salud” en la que la actriz ofrecía consejos útiles como “la creatividad con tus manos es como canalizar lo que te da Dios” o cómo “hidratarse con inteligencia”. En esta edición se incluía también recomendaciones sexuales con una clase de ejercicios íntimos que puso en práctica junto a su entrenadora personal Tracy. Además, allí pusieron a la venta su famoso vibrador Millionaire.

Otra de las quejas mayoritarias iba dirigida no solo al alto precio que había que pagar por asistir, sino que muchos protestaron por considerarlo una auténtica estafa. Los asistentes tuvieron que reservar una habitación en el hotel Kimpton Fitzroy de Londres. El precio era de 1300 euros por dos noches reservándola a través de la web de Goop, mientras que en la web del hotel cuesta 250 euros. La única justificación para este cambio de tarifa era que se ofrecía una suite de lujo con desayuno sin gluten a los huéspedes.

Sin embargo, parece que los gastos una vez allí se incrementaban pues, desde el propio Goop indican que “el coste real del fin de semana es de 8000 dólares ya que damos cremas faciales que llevan tecnología de infrarrojos y gemas para hacer la terapia”. Sobre las críticas recibidas también aclaran que la actriz “habló con todo el mundo, no hemos recibido comentarios negativos y todos nos agradecieron la atención prestada”, aseguraron a Page Six.




Fuente: El país

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