Son numerosos los compositores célebres que o fueron españoles, bien visitaron nuestro país o bien lo tuvieron muy en su mente al escribir sus pentagramas. Recientemente se han publicado dos interesantes libros que nos recuerdan los casos de la familia García y Rossini, mientras que un tercero plantea la cuestión de forma más general. Andrés Ruiz Tarazona ha publicado con Siruela «España en los grandes músicos». Todo el mundo de la música conoce a Andrés, un extraordinario musicólogo, con una memoria prodigiosa, autor de innumerables críticas, ensayos y libros, fundador y director de revistas, director general del Inaem, viceconsejero de la CAM y, sobre su incuestionable erudición, la gran persona que es. Nos cuenta con amenidad cómo España nunca estuvo al margen de los grandes focos de creación en Europa a lo largo de 23 capítulos dedicados cada uno a un compositor. No solo sirve para sacar a la luz aspectos casi desconocidos de las relaciones españolas de Haydn, Mozart, Beethoven, Dvorak, Mahler, Sibelius, Holst, Schönberg, etc, sino también para descubrir errores que frecuentemente han circulado. Un libro divulgativo que se lee en un santiamén y que vendrá bien a muchos como baño cultural frente a amigos. Andrés Moreno Menjibar publica con la Junta de Andalucía «Los García, una familia para el canto». Doctor en Historia, profesor y crítico musical siempre se ha interesado por la historia y sociología de la ópera. Son varios sus libros dedicados a la relación de Sevilla con este género. Ahora le llega turno a una de las familias españolas que mayor trascendencia alcanzaron en la música de los siglos XIX y XX. Manuel García, fundador de la saga y gran maestro de canto, llevó la ópera a Estados Unidos. Su hijo Manuel Patricio perfeccionó el método de enseñanza de su progenitor, inventó el laringoscopio y formó a muchas de las grandes voces de su época. Tuvo además dos ilustres hijas: María Malibrán y Pauline Viardot. Sus enseñanzas perduran aún hoy. Por último, Fernando Fraga publica «Rossini y España» con Fórcola. Fraga es uno de los musicólogos más activos como divulgador, crítico, conferenciante y autor de libros. Rossini solo visitó Madrid en una ocasión, pero ello le sirvió para componer el «Stabat Mater». Su «Canzonetta spagnuola» es una de las propinas habituales de las sopranos en sus recitales y «El barbero de Sevilla» ayudó en no poco a la popularidad de la ciudad española. Estamos de suerte con éstas y otras varias publicaciones musicales a la que parece se van aficionando nuestras editoriales.




Fuente: La razon

A %d blogueros les gusta esto: