Leo Messi prometió a comienzos de temporada, en su discurso como capitán en el Gamper, que el Barça haría todo lo posible para luchar por la Champions League. Era su gran objetivo, el trofeo que tenía entre ceja y ceja. Y la dirección de momento es la correcta. El equipo se encuentra a un paso de la final después de golear al Liverpool en el Camp Nou (3-0).

La intensidad con la que jugó el partido Messi, tanto en ataque como cuando le tocó defender, describe las ansias del mejor jugador del mundo de volver a reinar en Europa. Como siempre, la gran responsabilidad la tuvo el astro argentino, autor de dos goles en el segundo tiempo cuando más dominaba el conjunto inglés.






No haber encajado es muy positivo; supimos soportar y hacer dos goles más”



El segundo, una nueva obra de arte de libre directo, inalcanzable para Alisson. Un balón golpeado con sutileza pero que tomó una velocidad endiablada hacia la escuadra. Fue el gol 600 de Messi con la camiseta del Barça. Nada más y nada menos. “Mi gol de falta entró espectacular. Lo busqué, pero tuve la suerte de que entrara por ahí” declaró tras el pitido final.

Messi valoró el encuentro y la importancia de haber mantenido la portería a cero de cara a la vuelta en Anfield. “No haber encajado es muy positivo. En el primer tiempo fuimos superiores, les apretamos. En el segundo ellos no nos dejaban salir porque iban a buscar un gol de visitante. Supimos soportar y hacer dos goles más”. Minuto antes del 3-0, Messi dio ventaja en una acción afortunada. En un contragolpe comandado por el ‘10’, filtró un pase sensacional a la frontal del área a Sergi Roberto. El canterano cedió el balón a Suárez, que como pudo remató con la rodilla a portería vacía. Su balón se topó en el travesaño, pero el rebote fue a parar a los pies de Messi, que marcó uno de los goles más sencillos de su carrera, a la vez que uno de los más valiosos.

El Barça pudo haber redondeado la goleada si Dembélé no hubiera perdonado una asistencia del rosarino en la última acción. “La verdad es que la última ocasión fue clarísima, pero es un resultado muy bueno”, dijo. Aun así, el Barça sólo tiene medio camino hecho hacia la final de Madrid. Así lo cree Messi. “No está definido el duelo porque vamos a una cancha muy difícil y con mucha historia. Hay que seguir trabajando”.





Sobre el gesto que dirigió a la grada cuando marcó su primer tanto, en el que pidió a la afición que anime y no pite, Messi ejerció de capitán, de líder. “Estamos en momentos muy lindos, momentos definitorios, tenemos que estar más unidos que nunca. No es momento de criticar a nadie, sino de apoyar y sacarlo todos juntos. Nos quedan tres finales y lo vamos a hacer todos juntos”, sostuvo.


Es feo que despidan a Coutinho así, estamos en momentos muy lindos y tenemos que estar más unidos que nunca”



Los pitos iban dirigidos a Coutinho, otra vez decepcionante. Terminó sustituido. “Es feo que despidan a Coutinho así. No entró en si jugó mal o bien sino en que hemos de estar todos juntos. Hemos de apoyar y tirar todos juntos”, sentenció.








Fuente: LA Vanguardia

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