El diálogo entre los gobiernos catalán y español sigue abierto, pero prácticamente no avanza. Este es el balance de la nueva reunión que mantuvieron ayer la vicepresidenta del Gobierno español, Carmen Calvo, y el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, y la consellera de Presidència, Elsa Artadi, esta vez en Barcelona, para intentar concretar el alcance del “diálogo efectivo” acordado entre Pedro Sánchez y Quim Torra en el encuentro de Pedralbes del pasado 20 de diciembre. Los mismos tres interlocutores habían mantenido una primera reunión el jueves de la pasada semana en Madrid en la que empezaron a diseñar un nuevo marco de relación estable y ayer tenían que entrar en las concreciones, que, sin embargo, finalmente no se produjeron.





Después de dos horas de encuentro en la sede del departamento de Economia en la Rambla de Catalunya, un escueto comunicado pactado entre las dos partes dejaba constancia de que la situación se encuentra encallada: “Durante la reunión se ha avanzado en la negociación de la composición de una mesa de diálogo político de partidos. Las dos partes se emplazan a seguir trabajando en las próximas semanas en este ámbito. También se ha abordado seguir trabajando con la comisión bilateral Estado-Generalitat”. Eso sí, la sesión “se ha celebrado en un clima constructivo”. Pero, más allá del tono, la sensación con la que salieron los miembros del Govern es que las cosas se habían movido muy poco de lugar o, en el mejor de los casos, que, como ocurre por principio en toda negociación, y más si es política, se avanza poco
a poco.


Calvo se resiste a admitir que el nuevo foro político supere el ámbito de las fuerzas catalanas

El principal escollo, como ya lo fue la pasada semana, sigue siendo la configuración de la mesa entre partidos para “vehicular una propuesta política sobre el futuro de Catalunya”. La Moncloa insiste en que esta mesa ha de ser exclusivamente de partidos catalanes y la Generalitat defiende que en ella tienen que participar fuerzas políticas españolas, como el PSOE y Podemos, porque aquella ya existe y volverá a reunirse el 1 de febrero. Y así están las posiciones, sin que de momento se haya fijado fecha para ninguna nueva reunión, a pesar de que la voluntad de todos es mantenerla. Precisamente en este sentido, el calendario puede condicionarla, porque si la intención de ERC y PDECat es permitir la tramitación de los presupuestos generales del Estado si se constata que se produce un “diálogo real” entre los dos gobiernos –como reconoce por ejemplo Artadi en una entrevista que emite hoy TV3–, la sintonía tendrá que visibilizarse antes de que el 8 de febrero expire el plazo de presentación de enmiendas a la totalidad y el 12 y 13 se sustancie este debate y votación de totalidad en el Congreso.





La cita no cumplió, en todo caso, las expectativas que había alentado el Gobierno español de cerrar la configuración de la mesa de partidos y que el Govern también deseaba. “Obviamente, esperamos concreciones”, afirmó antes de la reunión la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, sobre la cita en Barcelona, ya que dio por hecho que “se concretarán las condiciones y circunstancias sobre las cuales trabajará o se abrirá esa mesa de partidos”. “Para nosotros es muy importante este avance, porque se sigue determinando y concretando el diálogo político, que es precisamente lo que venimos abonando desde junio”, insistió en referencia a la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa.

Pero, ante la falta de concreciones alcanzadas, fuentes de la vicepresidencia del Gobierno insistían, de todos modos, en ver el vaso medio lleno, en lugar de medio vacío. “Se sigue hablando y hay voluntad por ambas partes, que es muy importante tras siete años de desencuentro”, alegaban, en alusión a los mandatos de Mariano Rajoy que acabaron llevando al mayor choque vivido nunca entre el Estado y la Generalitat de Catalunya. Es decir, que para el Gobierno de Pedro Sánchez lo fundamental es que el Govern de la Generalitat sigue sentado a la mesa de la negociación y renuncia así a la unilateralidad en favor del diálogo, según resaltó la víspera la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet. Y sigue abierta por tanto, a su juicio, la posibilidad de que el PDECat y ERC permitan tramitar, e incluso finalmente respaldar, los presupuestos que permitirían a Sánchez agotar la legislatura ya en junio del 2020, según su pretensión.





Calvo prolongó su estancia en Barcelona y hoy protagonizará un acto del PSC en Mataró, junto a Miquel Iceta y al aspirante socialista a esta alcaldía, David Bote.








Fuente: LA Vanguardia

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