A muchos efectos son simples números sometidos a tal «cucarachización» que retrotrae a tristes épocas pasadas. Pero un refugiado es «una madre, un padre, un hijo, un hermano, una persona exactamente igual que tú» a la que, «como ya te ocurrió a ti o a los tuyos», le ha tocado huir de su país.

De esas vidas están plagadas las páginas de «Fronteras», el recorrido de cuatro periodistas especializados en inmigración por el interminable peregrinar de los refugiados llegados a Lesbos, el éxodo de miles de personas de México a EEUU, el cementerio en que se ha convertido el Mediterráneo y las tortuosas travesías en patera hasta España.




Fuente: Agencia Efe

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