El exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha declarado este lunes en el juicio de Bankia como testigo. La fiscal Carmen Launa se ha remontado a los orígenes de la entidad nacionalizada, a la fusión fría, así como a los resultados -con pérdidas- de las siete cajas de forma individual antes de unirse. Aunque donde más ha incidido ha sido en la salida a bolsa.

Fernández Ordóñez ha defendido que la salida a bolsa de Bankia se produjo motu proprio, que el Banco de España le transmitió a cada entidad sus necesidades de capital fijadas en el decreto ley del 2011, en el que pedía mayores niveles de capital. “A Bankia se le exigió un plan”, ha explicado. “El gestor decidió” la hoja de ruta a seguir.






Versiones

“La iniciativa es de la entidad”, defiende el ex gobernador

Este argumento contradice la postura del ex presidente Rodrigo Rato, que argumentó hace unos días que el supervisor había empujado a llevar a cabo el salto al parqué. “La iniciativa es de la entidad” ha reiterado en varias ocasiones Fernández Ordóñez. Los ejecutivos de Bankia iban proponiendo y “el Banco de España no se oponía” a lo que se entendía que era correcto. Eso sí, ha admitido que el proceso de salida a a bolsa fue seguido por la CNMV, que en su opinión, “lo hizo de forma correcta”.

Tras aprobar Bankia que salía a bolsa, “el FROB sí que tuvo que prepararse por si no salía la operación”, ha apuntado. “Pedir ayudas al FROB no suponía una intervención” ha aclarado el directivo, sino que era una opción más de las que se barajaron.


Salto al parqué

La rebaja en la salida a bolsa favoreció al contribuyente

Respecto al descuento que se aplicó en la salida a bolsa, la comisión ejecutiva del supervisor –ha dicho Fernández Ordóñez– advirtió “de las debilidades”, aunque “cumplía” con los requisitos para salir a bolsa. “Al final, se consiguieron 3.000 millones de euros, la rebaja favoreció a las accionistas porque les dieron más acciones”. A lo que ha añadido que “también favoreció a los contribuyentes” porque tenían que aportar menos capital.





En cuanto a un plan alternativo a la salida a bolsa, ha argumentado “que no se aprobó”. Después de aprobar que la entidad salió a bolsa, ha admitido que él mismo hizo unas declaraciones defendiendo “que menos dinero tienen que pagar los contribuyentes”.

Fernández Ordóñez ha dicho desconocer la labor del departamento de supervisión y se ha ceñido a relatar la labor de la comisión ejecutiva.


Análisis

A finales de 2011 se detectó que Bankia necesitaba ayuda

Respecto a las pruebas de test de estrés que se hicieron a la banca en junio del 2011, “para mi lo importante era que los mercados fueron viendo que lo que se hacia en España era correcto”.

En su opinión, “a finales del 2011 es cuando me empieza a llegar que toca a hacer algo en Bankia” al aparecer informes propios del supervisor y del FMI de las necesidades de la banca en España y de sus problemas. “En Bankia se hablaba de necesidades de 15.000 millones” ha concretado.

Respecto a la falta de auditoría en las cuentas, ha apuntado que “fue una sorpresa enterarnos que Bankia presentó las cuentas sin auditoria”, y afirmó que es un tema entre “las entidades y las auditorias”.





Respecto al cambio de Rato por Goirigolzarri ha dicho que fue “una decisión del Gobierno” que se dio mientras él estaba en Basilea. “Imagínese si trasladamos al mercado la idea de que al Banco de España no le gustaba lo que había hecho un ministro…”. Fernández Ordóñez ha defendido que lo contó a posteriori en un libro.








Fuente: LA Vanguardia

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