Feliciano López se proclamó campeón del torneo de Queen’s al vencer en la final al francés Gilles Simon por 6-2, 6-7 y 7-6, después de casi tres horas de partido (2h 49m). El español logra el éxito en Londres por segunda vez, tras el trofeo que obtuvo hace dos años. Lo hace Feliciano con 37 años, nueve meses y tres días, tras una primera mitad de temporada muy complicada, en la que salió del top-100 después de 977 semanas consecutivas entre los mejores del circuito. Con el triunfo, el toledano asciende del puesto 113 al 53.

El triunfo de Feliciano cobra especial relevancia tanto por la forma como el fondo. Vence el español cuando muy pocos lo vaticinaban, habiendo aterrizado esta semana en Queen’s con una tarjeta de invitación bajo el brazo y camino de los 38 años. Los cumplirá el próximo 20 de septiembre, luciendo siete galardones individuales, de los cuales cuatro llevan el sello de la hierba; Gstaad (2016), Johannesburgo (2010) y Viena (2004) son las excepciones.

Hay que remontarse 20 años atrás, hasta 1999, para dar con un tenista que se hiciera con el premio del torneo londinense habiendo recibido previamente una invitación. Entonces lo consiguió el estadounidense Pete Sampras, que con 27 años se impuso al local Tim Henman.

Feliciano, que esta temporada tan solo había conseguido tres victorias, reverdece otra vez a las puertas de Wimbledon, en la antesala del torneo que más le gusta y al que asistirá gracias a la wild card que le otorgó hace un par de días la organización del All England Lawn Tennis & Croquet Club. Se impuso en la final después de protagonizar una semana fabulosa y batiendo al francés Simon, otro viejo rockero de 34 años que ofreció una loable resistencia.

Coincidió el éxito de López con el enésimo de Roger Federer. El suizo, que cumplirá también 38 años (el 8 de agosto), logró su décima corona en Halle al derrotar en la final al belga David Goffin por 7-6 y 6-1 (en 1h 23m). De esta forma, el torneo alemán se convierte en el territorio donde más veces ha triunfado Federer, por delante de Basilea (9) y Wimbledon (8).

En paralelo, este domingo también aconteció el relevo al mando del tenis femenino. La australiana Ashleigh Barty, reciente campeona de Roland Garros, superó en la final de Birmingham a Julia Goerges (6-3 y 7-5) y adelantó en el listado de la WTA a la japonesa Naomi Osaka, después de 21 semanas al frente. A sus 23 años, Barty se convierte en la segunda tenista de su nacionalidad que comanda el circuito tras Evonne Goolagong, que hizo cumbre en mayo de 1976. Se trata, además, de la duodécima número uno en activo y la novena jugadora distinta que asciende a lo más alto en los dos últimos años.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: