Una furgoneta ha hecho explosión la mañana de este lunes cerca de una iglesia en Colombo, Sri Lanka, cuando artificieros de la policía intentaban desactivar una bomba. A pesar de que la detonación fue controlada por los especialistas, según confirmaron las autoridades e informa un corresponsal del periódico The Guardian, se repitieron escenas de pánico entre los ciudadanos que se encontraban cerca del lugar temiendo que fuera otro ataque.

Horas antes habían sido hallados 87 detonadores en una estación de autobuses de una compañía privada en la capital srilankesa. Esta estación se encuentra a medio camino de los hoteles y de la iglesia de San Antonio donde cerca de 300 personas murieron en una serie de atentados
del domingo. Doce de estos detonadores fueron hallados tirados por el suelo y el resto aparecieron más tarde durante un registro.








Fuente: LA Vanguardia

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