A campo abierto, repartiendo 30 asistencias y anotando 17 triples en 29 intentos, el Real Madrid superó a un Valencia blando e inconstante y logró su noveno triunfo en 12 jornadas de la Euroliga, el séptimo consecutivo. A lo John Wayne, seis jugadores madridistas superaron los 10 puntos para un total de 111 y tres de ellos, Randolph, Thompkins y Campazzo, rebasaron los 20 de valoración. Todo comenzó en las manos del Facu y en sus 17 asistencias en menos de 24 minutos (récord personal), con las que desató la sobresaliente pegada de su equipo. Dubljevic y Tobey remaron alternativamente y por separado para sostener el impulso taronja, pero no les bastó a los de Ponsarnau que, tras una buena racha, sumaron su octava derrota. Los 21 puntos de Loyd llegaron demasiado tarde y solo sirvieron para maquillar su expediente. Se impuso el oficio del Madrid, que agradeció la holgura del marcaje valencianista para salvar sus achaques.

En un partido de defensas enclenques y faltas contadas, las maniobras de artillería de ambos equipos se trasladaron al perímetro dando lugar a un primer cuarto trepidante. Del 11-4 del minuto tres con dos triples de Causeur, al 16-15 dos más tarde tras otro par de aciertos de Dubljevic, y al posterior 25-25, con cinco triples por bando en menos de ocho minutos. El recuento de los primeros 10 minutos se lo apuntó por milímetros el Madrid gracias a otro comienzo prolífico de Randolph y a la afinada dirección de Campazzo, seis asistencias ya en ese tramo (30-29, m. 10).

Laprovittola dio relevo al Facu y Colom hizo lo propio con Vives y, entre la falta de ritmo de las segundas unidades y la necesidad de pausa tras la carrerilla, el duelo se espesó momentáneamente. Buscando la pausa, el Madrid perdió algo de chispa y Laso leyó la cartilla a los suyos: “¡Si todo lo hacemos andando…!”, clamó el técnico madridista buscando espolear a los suyos. Mientras los blancos buscaban nuevos intendentes para mantener la producción de Causeur y Randolph, en el Valencia emergió con fuerza Tobey, con 11 puntos en un santiamén. La aparición del pívot estadounidense y el regreso de Vives permitieron al conjunto de Ponsarnau dominar la pelea por el rebote y mantener el pulso en ataque. Pero a pesar de ello, del discreto arranque del hiperproductivo Deck (cuatro puntos, un rebote y una asistencia; 8-1-2 al final), del destemple de Mickey, de los achaques de Taylor, Rudy y Laprovittola, y de las bajas ya conocidas de Llull, Felipe y Mejri, el Madrid mantuvo el dominio en la primera mitad gracias a su notable 9 de 15 en triples y el buen balance de pérdidas y recuperaciones (53-49, m. 20).

Tardó en despegar el Madrid, pero nunca le llegó a alcanzar el Valencia. Una sístole y diástole medida que comenzó a decantarse a favor de los blancos gracias a Campazzo. El Facu alcanzó las 12 asistencias en el minuto 25 y con sus pases se desató Tavares (68-60, m. 25). Los 10 puntos de ventaja para los locales coincidieron con la tercera falta del base argentino, pero Laso mantuvo el pulso y a Campazzo en pista. No creció mucho más la estela porque Rudy y Carroll no encontraron antes la puntería. Pero, con dos triples consecutivos del escolta de Wyoming, uno para cerrar el tercer cuarto y otro para abrir el cuarto, se descosió sin remiendo el Valencia.

En un suspiro Carroll se puso con 12 puntos y el Madrid 17 arriba (87-70, m. 31). Ponsarnau esperaba opositores a héroes que acompañaran a Dubljevic y Tobey, pero no hubo noticias de Marinkovic ni de Abalde, y Loyd apareció demasiado tarde (21 puntos sin influencia). Con un triple de Labeyrie, el Valencia completó un parcial exprés de 0-7 para ensayar el reenganche y falló un triple que le hubiera puesto a cuatro. Pero, acto seguido, acertó Thompkins por partida doble y el Madrid impuso su oficio para conseguir su novena victoria en 12 jornadas de Euroliga, la séptima consecutiva para instalarse en la parte alta de la clasificación.

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Fuente: El Pais

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