Finalmente se está materializando el anunciado regreso del grupo Ketama a la música, tal como podrá constatar el aficionado mañana viernes si se acerca al Auditori del Fòrum (21 h), en donde el festival Guitar BCN ha programado un concierto de reencuentro.

En los carteles donde se especifican las fechas de su
No estamos locos Tour
, se puede leer debajo del nombre Ketama “Nos juntamos porque queremos”, y es que “es exactamente lo que ha pasado”, asegura Juan Carmona, uno de los tres fundadores de la banda junto a Ray Heredia y José Soto, Sorderita, a finales de los ochenta. Tras el abandono de estos dos últimos, entraron en el grupo Antonio y Josemi Carmona, hermano y primo respectivamente de Juan, y que fueron los que convirtieron la banda en todo un éxito, agitando la escena musical con su adictivo cóctel. Y los tres son hijos de los maestros tocaores Juan y y Pepe Habichuela.





El punto de partida de este regreso a la música ketamera fue cuando el grupo pionero en la fusión de flamenco con aromas latinos y poperos anunció a finales del pasado año que había decidido retomar el pulso como grupo después de una parada de casi tres lustros. Una serie de hechos, precipitados por la recuperación física de su hermano Antonio tras superar un coma inducido, explican este come back, que se materializó en primer lugar con la revisión de uno de sus álbumes más icónicos,
De akí a Ketama
, publicado en 1995 y al que ahora han añadido unas colaboraciones de Jorge Drexler y Pablo Alborán. El siguiente paso fue volver paulatinamente a los escenarios: comenzaron en Granada el mes pasado y mañana lo hacen en Barcelona.

Antonio Carmona sintetiza de qué va el tema, de que va la filosofía de la banda, cuando dice de entrada que “hemos vuelto con mucho respeto y con mucha adrenalina”. Como ya hacían cuando estaban plenamente en activo, cuidan los detalles, comenzando por la música. Así que ahora, los tres Carmona se hacen acompañar por una banda “de lo mejor”,según Juan, con una poderosa presencia cubana en el viento (Manuel Machado, Ariel Bringuez) y la percusión (Luis Dulzaides) y con el apoyo fundamental de Los Mellis, es decir, los hermanos Antonio y Manuel Morales “que aportan la parte más flamenca del espectáculo porque nosotros apostamos por un sonido más latinito, más popero”. Y la materia prima es suculenta ya que el repertorio que ofrecerán está plagado de incunables como Paren el mundo, No estamos lokos, Se dejaba llevar, Vente pa Madrid, Flor de lis, Loco de amor





-¿Por qué precisamente un álbum como De akí a Ketama para este regreso?

-Antonio Carmona: Porque seguramente es nuestro disco con el que más se nos identifica, además de ser el disco que nos hizo pasar de vender 20.000 copias a un millón.

Los hermanos Carmona, después de la entrevista con ‘La Vanguardia’
(Ana Jiménez)

-La manera de c
onsumir actualmente música, con descargas, streaming… ¿perjudica hoy a Ketama?

-AC: Yo creo que estábamos mal acostumbrados; en aquellos años cuando vendíamos 200.000 copias nos decíamos ‘¡vaya hostia que nos hemos pegado!’. Y ahora lo que daríamos por vender 20.000. Yo creo que hemos vivido la mejor época de la música en ese aspecto, y ahora nosotros salimos a hacer esta gira pasito a pasito. Somos muy cuidadosos, no se nos ha ido la olla y vamos poco a poco. Lo que sí nos da coraje es que se vendan en general tan pocos discos, porque eso ayudaría mucho a las nuevas generaciones. En aquellos tiempos, cuando se vendían muchos discos, ese dinero de alguna manera se empleaba para lanzar nuevas generaciones musicales, promocionaba artistas nuevos y jóvenes.





-Juan Carmona: Nosotros, cuando tuvimos ese exitazo, posibilitamos de alguna manera hacer realidad el primer disco de José El Francés, el de Aurora…

AC:… también ayudamos mucho a La Barbería del Sur

JC:… a Tomatito, a Duquende. Al ser uno conocido se te abren las puertas para decir a los que deciden que “esto o aquello es lo que vale”. Ahora ya no, ahora solo se apuesta por los que ya están consagrados.

AC: Este regreso nos lo merecíamos, como Habichuelas que somos. Ya desde un primer momento, como decíamos antes, hemos ido pasito a pasito. De hecho, siempre hemos ido así, nunca se nos ha ido la olla. No ves que venimos… que mi padre cuando se casó con mi madre, un pico y una pala en el Sacromonte. No tenían ni un piso, solo una habitación en una cueva, que no tenía nada más. JC: Y eso le marcó a él y a la manera en que sus hijos veían la vida, es decir, nosotros.

AC: Cuando le contaba cómo nos iba en Ketama él siempre me decía, ‘¡ey! ¿a donde váis, a dónde váis?’

JC: Y por eso nosotros comenzamos ahora en teatros, paso a paso, partido a partido como dice Simeone, concierto a concierto. Porque han pasado catorce años, y has de ver cómo reacciona la gente, lo que les gusta.





– AC: Tenemos mucho respeto por la gente. Ver lo que pasa, porque aunque la gente nos tiene mucho cariño, en estos años cada uno de nosotros ha estado haciendo su música, y lo que es Ketama, la pieza fundamental, se perdió durante estos años.

JC: Y en este sentido me sorprendió mucho que cuando salió hace unos meses nuestro disco de regreso , el “De akí a Ketama” remasterizado, saliera numero uno en ventas iTunes. Una tremenda sorpresa, porque ahora se oye mucho el reguetón, y la juventud de ahora hay que educarla para que escuche buena música.

AC: No lo veo muy así, yo creo que son épocas. Cuando nosotros empezamos, nos llovían las críticas por todos los lados, y la gente decía que estábamos flipados. Y quizás hay algo de eso en como nosotros miramos ahora esos tipos de música.

JC: Antes había distintas patas en lal música, quiero decir, que estaba Pata Negra, nosotros, Camarón, Paco [de Lucía], Enrique [Morente], y ahora la rama es muy similar.

-En los conciertos que han hecho hasta ahora, ¿cómo han visto al público que viene?

JC: A mí me vino un matrimonio así de mi generación y me dijo ‘Juan, he cumplido mi sueño’, y añadieron ante mi sorpresa porque “hemos visto a Ketama después de catorce años… con nuestros hijos”. En estos conciertos primeros había mucha juventud, además de gente de nuestra generación.





Antonio y Juan Carmona, en el barcelonés Barts Club
Antonio y Juan Carmona, en el barcelonés Barts Club
(Ana Jiménez)

-¿ Algunas canciones de Ketama envejecen mejor que otras?

JC: Yo creo que coincidimos si digo que Problema no envejecerá nunca, como que Flor de Lis o No estamos lokos, que no pasan de moda

-¿Por qué aguantan tan bien? ¿Dónde está la magia?

-AC: No… Lo que pasa es que lo nuestro fue una transgresión tan grande en su día que cuando oían nuestra música se creían que éramos de otro planeta por la mezcla que hacíamos, era una cosa que era demasiado rupturista para aquella época.

JC: Era por las letras y también por el ritmo que les dábamos.

-Tras estos catorce años de ausencia, como mínimo deben haber madurado como músicos, ¿no?

JC: El primer día que ensayamos ahora, en el estudio, mi hermano cantó Viviré sin muchos aspavientos, pero sin saber por qué a las cuatro notas de estar cantando estamos Josemi y yo llorando. Estábamos los tres solos, y nos pusimos a llorar como niños chicos. Aparte de reencontrarnos fluye una cosa en el ambiente que yo creo que en todos los conciertos también pasa, que es como una magia especial.





-¿Por que decidieron hace años decir punto final a Ketama?

JC: Mayormente fue porque no vimos a los medios muy colaborativos. Nosotros nos cansamos cuando vimos que no apoyaban a la música. El tener que salir nosotros, Ketama ya muy conocidos, y tener que ir diciendo para que os metieran en un radio y en la otra… llegó un día que nos cansamos.

AC: Nos miraban con lupa siempre. Cada disco era analizado con detalle. Siempre, siempre. Yo por mi parte, más bien pienso que teníamos ganar de hacer nuestras propias cosas. Estos años han sentado muy bien.

-Cuando ustedes salieron a escena en los ochenta fueron uno de los grandes agitadores, renovadores del flamenco. Y ahora regresan en un momento en que la escena flamenco está bien movida.

AC: Va por épocas. Ahora los jóvenes parece que han tirado para atrás y miran un poco a esos cantaores de antes y los están mezclando con sonidos nuevos.

JC: Si tú escuchas a Rosalía se acuerda de La Repompa, de Málaga, y lo que hizo en los premios Goya es una cosa de Los Chunguitos, es decir, está echando para atrás para tirar adelante.

AC: Y el ‘tra tra’ ese es una soleá por bulerías. Ahora se está abriendo la cosa gracias a Dios.

JC: Yo soy el más purista de los tres, y creo que para revolucionar hay que tener los parvulitos detrás, hay que tener una base. Ella la tiene, claro, pero hay muchos que van cayendo porque les falta.


En este regreso como Ketama estamos siendo muy cuidadosos, no se nos ha ido la olla y vamos poco a poco. Comenzamos en teatros y luego ya iremos viendo”




Fuente: LA Vanguardia

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