Como en casa. Así se siente Estados Unidos en la semifinal de un Mundial. Nunca han faltado a esa ronda las vigentes campeonas, que en las ocho ediciones que se han disputado hasta la fecha se han metido siempre entre las cuatro mejores. Ante la pujante Inglaterra, que falló un penalti a falta de siete minutos con el podía haber mandado el choque a la prórroga, supo sufrir y tiró de oficio para alcanzar la quinta final su historia (1-2). El próximo domingo optarán a conquistar su cuarto Mundial, la mitad de los disputados. Un dominio casi incontestable que tratará de poner en jaque la ganadora de la otra semifinal, que disputarán este miércoles Suecia y Holanda (21.00, Gol).

La noticia saltó antes de comenzar el choque. La irreverente Megan Rapinoe, protagonista dentro y fuera del campo durante todo el torneo, se quedaba en el banquillo. En su lugar entró Press, que no tardó mucho en demostrar que la elección de Jill Ellis había sido acertada.

Inglaterra, 1- Estados Unidos, 2

Inglaterra: Telford; Bronze, Houghton, Bright, Stokes; Scott, Walsh (Moore, m. 78), Daly (Stanway, m. 89); Parris, Mead (Kirby, m. 58) y White.

Estados Unidos: Naeher; O’Hara (Ali Krieger, m. 87), Dahlkemper, Sauerbrunn, Dunn; Ertz, Lavelle (Mewis, m. 65), Horan; Heath (Lloyd, m. 80), Press, Morgan.

Goles: 0-1. M. 9. Press. 1-1. M. 18, White. 1-2. M. 31. Alex Morgan. 

Árbitra: Alves Batista. Amonestó a Horan y Parris, y expulsó por doble amarilla a Bright, en Inglaterra, y a Sauerbrunn en EE UU. VAR: Carlos del Cerro Grande.

Estadio de Lyon.  Unos 53 512 espectadores.

Como viene siendo habitual en sus partidos, Estados Unidos salió al campo enfervorecida en busca del primer tanto. A los tres minutos ya avisó Lavelle, que tras un precioso caño en la línea de fondo marró ante Telford. No había llegado el encuentro al minuto diez cuando Press, titular por segunda vez en el campeonato, adelantó a las estadounidenses. Un centro medido de O’Hara fue alojado en la red por la extremo con un inapelable testarazo. Era el sexto tanto que las de Jill Ellis anotaban antes del primer cuarto de hora de partido en lo que va de campeonato, una losa que ha sido insalvable para todas las selecciones a las que se han enfrentado.

Lo que no esperaba Estados Unidos era la casi instantánea respuesta de Inglaterra. En el que fue su primer acercamiento del partido, White no perdonó. Le sale todo a la nueva delantera del Manchester City, que ha marcado en todos los partidos que ha jugado en el Mundial, y comanda la tabla de goleadoras con seis tantos, empatada con Alex Morgan. De primeras, puso el interior de su bota derecha tras el centro medido de Mead y la puso donde no podía llegar Naeher.

La respuesta de Inglaterra dejó aturdida algunos minutos a las de Ellis. Pero cuando peor pintaban las cosas para las estadounidenses, que habían cedido la iniciativa al combinado dirigido por Phill Neville, apareció Alex Morgan para volver a ponerlas por delante. Sin la presencia de Rapinoe, la gran estrella brilló cuando más se le necesitaba. Un balón cruzado llegó manso a las botas de Horan. Sola en el pico del área, tuvo todo el tiempo para pensar ante la pasividad de la zaga inglesa y divisar la llegada de su capitana, que de nuevo de cabeza batió a Telford y volvió a poner en ventaja a las de Ellis recién cumplida la media hora de partido.

Un golpe que habría sido definitivo ante casi cualquier selección, pero no ante esta Inglaterra, que se volvió a levantar de la lona y dispuso de oportunidades para empatar en la enmarañada segunda parte que propuso Estados Unidos. Primero con un tanto de White que invalidó el VAR por un fuera de juego milimétrico. Y más tarde, con la acción que certificó la dramática eliminación de Inglaterra. Cuando apenas restaban siete minutos para el final, Del Cerro Grande, desde el VAR, avisó a la árbitra, Alves Batista, de un leve contacto de Sauerbrunn cuando White se disponía a remachar en el área pequeña. Tras revisarlo durante varios minutos, la colegiada señaló el punto de penalti. Era la oportunidad para dar un vuelco imprevisto al Mundial, pero Naeher se agigantó y Houghton, la capitana de Inglaterra, marró desde los once metros y no pudo mandar el encuentro a la prórroga, haciendo despertar a Inglaterra de su sueño y certificando una nueva final de Estados Unidos.

Holanda y Suecia disputan este martes la segunda semifinal

Estados Unidos conocerá esta noche su rival en la final que se disputará el próximo domingo en el Estadio de Lyon, y que saldrá del duelo que disputarán Holanda y Suecia (21.00; Gol). Para las suecas será la cuarta semifinal de su historia, tras la ganada en 2003 y las perdidas en 1991 y 2011; mientras que las holandesas, vigentes campeonas de Europa, se estrenan en estas instancias en su segunda participación en un Mundial.

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Fuente: El Pais

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