Una España para la historia atrapó su primera final en un Mundial femenino de balonmano. Barrió a Noruega (22-28), tres veces campeona, y luchará el domingo por el oro contra Holanda, que a primera hora fulminó a la gran favorita, Rusia (32-33). La ganadora irá directa a los Juegos. La cumbre que no pudo coronar la mejor generación del balonmano español, leyendas como Marta Mangué, Macarena Aguilar y compañía, la alcanzó un grupo de jugadoras en las que nadie había reparado hasta hace dos días.

Noruega, 22 – España, 28

Noruega: Silje Solberg; Aune (5), Skogrand (3), Oftedal (2), Arntzen (2, 1p), Sanna Solberg (1) y Brattset (1) -equipo inicial- Pedersen (ps), Waade (1), Hogdahl (-), Jacobsen (-), Bakkerud (-), Herrem (3), Breistol (-), Loke (2) y Tomac (2p)

España: Navarro; Marta López (4), Mireya González (1), Ainhoa Hernández (2), Lara González (-), Cabral (7, 3p) y Jennifer Gutiérrez (-) -equipo inicial- Zoqbi (ps), María Núñez (-), Arderius (-), Eli Cesáreo (-), Etxeberria (-), Pena (4, 1p), Sole López (1), Alicia Fernández (3) y Almudena Rodríguez (6)

Marcador cada cinco minutos: 2-2, 5-6, 6-7, 6-10, 9-11 y 13-13 (Descanso) 14-17, 16-18, 18-22, 19-25, 20-27 y 22-28 (Final)

Árbitras: Alpaidze y Berezkina (RUS). Excluyeron por dos minutos a Arntzen, Herrem y Waade por Noruega; y a Eli Cesáreo, Lara González, Ainhoa Hernández (2) y Almudena Rodríguez por España.

Incidencias: Segunda semifinal del Mundial de Japón 2019 disputada en el Park Dome de Kumamoto.

A una semana de volar a Japón, sufrieron la baja de una de sus almas, la estrella Carmen Martín (221 internacionalidades y 751 goles). Su objetivo era clasificarse entre las siete primeras para acceder al preolímpico, una meta que tampoco se daba por hecha a la vista de los precedentes. En los tres últimos torneos no habían superado el undécimo puesto. Sin embargo, en Asia se destaparon a lo grande desde su estreno ante Rumania. Un adelanto de la proeza imprevista que estaba por venir.

La semifinal fue su obra perfecta. Sacudido el ataque de pánico que le entró al equipo por el empate contra Suecia, tras desperdiciar una diferencia de nueve goles, y una vez dentro de las semifinales, España recuperó la versión coral que le disparó en este campeonato. Dos de la vieja guardia, como Shandy Barbosa y Nerea Pena, mostraron el camino en el arranque. Lo continuaron tres integrantes de la clase media, Almudena Rodríguez (MVP del encuentro con seis dianas), Alicia Fernández y Marta López. Y lo coronó bajo palos Silvia Navarro con una actuación colosal (nueve intervenciones) a sus 40 años y tres medallas en el pecho. Veteranas y jóvenes como metáfora del éxito de la selección. Enfrente, la poderosa Noruega, que había ganado a España 38 de los 45 duelos precedentes, se mostró primero confusa y luego gripada. Siempre superada. 

De entrada, España se agarró a sus mayores certezas en ataque para conectar con las terceras semifinales de su historia en un Mundial y espantar miedos. Shandy Barbosa, Nerea Pena y Ainhoa Hernández fueron las apuestas de inicio, con suerte desigual. Las dos primeras agujerearon la portería nórdica desde el exterior con lanzamientos de postal, sobre todo de la primera, que clavó sin fallo sus cuatro primeros intentos (cinco tantos en la primera parte y siete en total). El enlace con la pivote vasca resultó más espinoso porque Noruega cerró bien las vías. Hasta tres pérdidas concedió así la selección.

Esos fueron los únicos errores que consintieron las Guerreras en la puesta en escena porque el funcionamiento general era óptimo. España se sentía mucho más cómoda que su rival, desconectada en muchos tramos. Sus pérdidas evidenciaron la incomodidad ante una defensa gremial que no se dejó castigar por la velocidad de su oponente.

La aparición en pista de la segunda unidad no aflojó los reglajes. Más bien al contrario, Alicia Fernández y Almudena Rodríguez dispararon el marcador hasta el 6-10 en el minuto 20, lo que obligó a pedir tiempo muerto a Hergeirsson. El técnico noruego ajustó las tuercas y logró afinar el ataque. Con Oftedal al timón —la estrella noruega estuvo más acertada en asistencias (10) que en el lanzamiento (dos de siete)— aplacó en ese momento a España. Produciendo desde los extremos, un caladero que la selección apenas encontró hasta el intermedio, fue mordiendo poco a poco la diferencia hasta el 13-13 en el descanso.

No se afligió la selección, que aceleró definitivamente a la vuelta de los vestuarios. Y lo hizo por donde no lo había hecho hasta entonces. Tres dianas sin fallo de Marta López desde el ala derecha, la posición que dejó vacante la lesión de Carmen Martín, pusieron una ventaja de cuatro tantos (17-21) en el minuto 44. Pidió tiempo muerto Noruega, pero su máquina se había gripado y ya nunca más volvería a arrancar.

Desde entonces, el festival de la selección fue total, con Almudena Rodríguez castigando desde fuera, Alicia Fernández bailando en la posición de central y una defensa a la que no había manera de meterle mano. Apenas nueve tantos anotaron las nórdicas en la segunda parte, la mitad de ellos cuando ya estaba todo sentenciado. Sus fallos desde los siete metros, unos estrellados en la madera y otros detenidos por Navarro y Zobqi, hundieron por completo el barco nórdico. Los minutos finales fueron una fiesta. La gran fiesta que nadie esperaba. 

Holanda se carga a Rusia (32-33)

Holanda dio el gran golpe en la primera semifinal del Mundial. Un gol de Laura Van der Heijden a 19 segundos de la conclusión sentenció un duelo de foto finish y dejó a Rusia sin final (32-33). El equipo entrenado por el canario Ambros Martín había ganado todos los partidos del campeonato, pero fue a caer el día más inoportuno. Contra un conjunto, además, que había sido derrotado ya dos veces en el torneo.

La monumental actuación de la rusa estrella, Anna Vyakhireva, 11 tantos en 16 lanzamientos, resultaron estériles. Lo intentó a la desesperada en un último disparo, pero se marchó fuera. Cuando recibió el MVP del encuentro, no había forma de consolarla. 

El duelo estuvo en un puño durante los 60 minutos, aunque Holanda conservó el mando la mayor parte. Salvo un tramo al comienzo de la segunda parte, las oranje mantuvieron rentas cortas de uno o dos goles. Así se llegó a la última bocanada, decidida con la agónica diana de Van der Heijden.     

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: