Deporte

España anula a Francia y suma su tercer oro europeo (71-55)


Había una pancarta en Praga que decía «Sigamos haciendo historia». Y la Selección lo volvió a hacer. Otro campeonato, otra medalla. Ésta de oro, la más valiosa y ganada con una brillantez y una superioridad deslumbrantes. España se proclamó campeona de Europa por tercera vez en su historia con una exhibición ante Francia, que partía como favorita para casi todo el mundo. Para casi todos menos para las chicas de Lucas Mondelo. Es un grupo este legendario. Tiene mucho talento, va sobrado de instinto competitivo, de solidaridad, de capacidad de trabajo, de buen rollo, de todos los ingredientes que hacen a un grupo campeón. No hay una Selección tan fiable como ésta. Cuesta encontrar en el deporte mundial algo así. En los últimos cinco años, los cinco con Lucas Mondelo, nunca se ha bajado del podio. Ha ganado medallas en ocho de los últimos nueve campeonatos de Europa. Es campeona continental, subcampeona olímpica y mundial. Y la próxima Copa del Mundo se juega en España. En un torneo europeo con un nuevo formato, de sólo diez días, la Roja volvió a ser la mejor. Como sucedió en 1993 en Perugia y en 2013 en Orchies (Francia) ante el mismo rival que ayer. El físico francés se rindió a un equipo que en los cruces ha ofrecido un nivel inalcanzable para las rivales. Se impuso por 20 a Letonia en cuartos, por 16 a Bélgica en semifinales y por 16 a Francia en la final y encajando sólo 51 puntos por partido. Lucas Mondelo y sus chicas son otro «Dream Team» del deporte español.

El seleccionador prometió una guerra de guerrillas para la final. «Salir, atacar, escondernos y si llegamos igualados al último cuarto luchar a campo abierto», dijo el seleccionador. Lo mejor es que España fue mucho más que eso, muchísimo más. Y encima llegó al último cuarto rozando los 20 puntos de ventaja, sí 20 puntos ante la intimidante Francia. El juego de España en la final, en realidad el campeonato entero, tenía que verse en todas las escuelas de baloncesto del país. ¡Qué manera de jugar! ¡Qué manera de trabajar con solidaridad atrás! ¡Qué criterio para tener siempre un pase extra y elegir a la compañera en mejor posición! En los últimos tres partidos España ha estado durante muchos minutos cerca de la perfección. Por eso llegó a dominar la final con autoridad (32-20, min 16) desde el principio. Sólo cuando el físico empezó a pesar más en el partido, en el tramo final del segundo cuarto, la Selección sufrió todo el arsenal humano de las francesas. Mediado el segundo periodo ya habían jugado todas las galas en contraste con la rotación de ocho jugadoras de Lucas Mondelo.

Alba Torrens, que fue elegido Jugadora Más Valiosa (MVP), volvió a ejercer de referencia y en el primer cuarto ya había sumado diez puntos. Terminó con 18 y todos los anotó cuando había final. Porque sí, la final, la lucha por el oro, se acabó en el tercer cuarto. Las francesas terminaron derrumbadas mucho antes de que sonara la bocina. El juego fluía y la mejor prueba es que el equipo al descanso ya acumulaba 11 asistencias. Terminó con 19. Todas sumaron. Un par de triples de Anna Cruz, una canasta imposible de Domínguez, la omnipresente Xargay y el descomunal trabajo interior de Lyttle y Nicholls. Pocas jugadoras tienen tan claros sus roles. Las compañeras buscaron a la caribeña y la encontraron con frecuencia. Acabó con 19 puntos y 8 rebotes. Ninguna de las gigantes francesas pudo con ella. El trabajo de la cántabra jamás lo reflejarán los números. Acabó eliminada y volvió a dejarse el alma. Es el pegamento del grupo, la que consigue que todo funcione atrás a la perfección. Por eso Francia se quedó en 12 puntos en el segundo cuarto y diez en el tercero. La defensa fue la base sobre la que España construyó el oro. Otra medalla para un equipo dispuesto a seguir haciendo historia.




Fuente: La Razón

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