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¿Es normal que este verano pasemos de días muy calurosos a frescos? | Ciencia


¿Qué está ocurriendo con el tiempo? Esta semana, las temperaturas en España han vuelto a subir hasta niveles típicos del verano, tras el brusco descenso registrado la semana pasada en muchos puntos del país. La Agencia Estatal de Meteorología tuvo que alertar el 7 de agosto de una inusual irrupción de aire frío por Galicia y Asturias, cuyo desplazamiento por la península y Baleares provocó “un descenso notable e incluso extraordinario” de las temperaturas. En algunos lugares, los termómetros sufrieron una caída de más de 10 grados.

Un frío más propio del mes de octubre llegaba en pleno verano y apenas tres semanas después de que España batiera su récord de temperatura, con 46,9 grados medidos el 13 de julio en un observatorio de Córdoba. En esa misma ola de calor, otras seis capitales de provincia rompían sus marcas: Badajoz (45,4 grados), Cáceres (44,2), Ciudad Real (43,7), Granada (43,5), Jaén (44,4) y Teruel (40,2).

“Este verano estamos teniendo variaciones bruscas de temperatura. Pasamos de días de calor a días frescos”, confirma Rubén del Campo, portavoz de Meteorología. El especialista mira a las capas altas de la atmósfera, donde la corriente en chorro polar separa las masas de aire frías de las cálidas, de origen tropical. “En verano, el chorro suele estar al norte de las islas británicas, desplazándose horizontalmente, de oeste a este. Pero este verano, el chorro se ha ondulado, tiene meandros. Cuando se ondula, a veces, nos afectan las masas de aire tropicales y, otras veces, el frío”, explica del Campo.

La pregunta del millón ahora es por qué está ocurriendo este fenómeno. “No está muy claro por qué se ondula el chorro. Podría deberse a la variabilidad natural”, señala el portavoz, que recuerda que el verano de 1997 también fue “movido”. Sin embargo, destaca, hay otra respuesta posible: el cambio climático. Al aumentar la temperatura en el Ártico, la diferencia entre las zonas tropicales y las polares disminuye, por lo que la corriente en chorro se debilita, su velocidad baja y surgen los meandros.

Este verano, la corriente en chorro polar se ha ondulado, quizá por el calentamiento del Ártico, trayendo masas de aire polares y tropicales

El fenómeno inquieta a algunos expertos. Ángel Rivera, histórico portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología hoy jubilado, urge a la comunidad científica española a poner en marcha estudios de atribución, capaces de establecer con estadística y simulaciones climáticas la probabilidad de que un fenómeno atmosférico concreto esté vinculado al calentamiento global. El modelo de Rivera, como ha explicado en su blog, es el World Weather Atribution [Atribución del Tiempo Mundial] de Climate Central, una organización estadounidense de científicos y periodistas, cuyo objetivo es concienciar a la sociedad de los efectos del cambio climático.

“Necesitamos estudios de atribución rápidos, que en 8 o 15 días nos digan si estas oscilaciones tan bruscas del chorro responden al cambio climático o a la variabilidad natural. En España, estos estudios todavía no se hacen”, lamenta Rivera. Los científicos del World Weather Atribution estudiaron en junio la ola de calor, asociada a graves incendios, que afectó a España. Según sus conclusiones, el calentamiento global multiplicó por 10 las probabilidades de sufrir ese episodio de calor extremo.




Fuente: El país

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