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Erdogan purga al alcalde de Ankara para recuperar el control de las grandes ciudades | Internacional


Es el quinto alcalde en abandonar su cargo tras mantener una reunión extraordinaria con el presidente Recep Tayyip Erdogan. Melih Gokçek, el cabeza municipal de la capital de Turquía, Ankara (5,2 millones de habitantes), presentó de manera oficial su dimisión en la tarde del sábado durante el Consejo Municipal. “No me marcho porque haya fracasado”, ha expresado Gokçek en su discurso de despedida, “me marcho porque me lo ha pedido Erdogan (…) y porque creo que él es el único líder de este país”. El político del AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) deja atrás más de 23 años al frente del principal ayuntamiento del país después de haber ganado cinco elecciones consecutivas.

La sucesión de destituciones comenzó a finales de septiembre cuando el alcalde de Estambul Kadir Topbas presentó su renuncia después de varios desacuerdos con el AKP sobre un proyecto municipal. “Seguiré siendo un miembro del partido y participaré en los distintos eventos”, declaró en un gesto de fidelidad a la agrupación. A él le siguieron los dirigentes de otras localidades como Duzce, en el noroeste de Anatolia; Nigde, en la región central; o el de Bursa, la cuarta ciudad más grande de Turquía.

La maniobra de relevos corresponde a la estrategia del AKP para regenerar el partido pero también para allanar el terreno ante la cita electoral clave: los comicios municipales, parlamentarios y presidenciales de 2019 en los que el Ejecutivo introducirá el sistema presidencialista aprobado en referéndum en abril. “En las elecciones de 2019 pretendemos conseguir el 50% más 1 de los votos, no sólo en las presidenciales y parlamentarias, sino también en las municipales. Este es el objetivo”, recordó Erdogan. “Nuestros amigos no deberían sentirse incómodos (…) [las destituciones] corresponden a un giro para reforzar nuestro movimiento”, insistió.

Los resultados del referéndum constitucional de abril demostraron la pérdida de apoyo al Gobierno en las principales ciudades. Ankara se opuso a la reforma con el 51,15% de los votos; Estambul, con el 51,35%; y Esmirna, con el 68,80%. Así pues, el AKP pretende recuperar el control de las grandes ciudades antes de las elecciones municipales de marzo de 2019. “Si pierden las tres principales ciudades, perderán las elecciones posteriores (parlamentarias y presidenciales)”, mantiene el profesor de política comparativa de la Universidad de Koç, Ali Çarkoglu, “(el referéndum) fue un aviso. Y no pueden esperar a cambiar las políticas para satisfacer a los electores. No hay tiempo”.

Según encuestas internas, el partido de Erdogan ha perdido popularidad en los últimos meses. La desigualdad económica entre la población, la inestabilidad política tras el golpe fallido, o la inseguridad producto de los ataques terroristas han pasado factura al ejecutivo. Actualmente el AKP cuenta con el respaldo del 38% al 41% del electorado, según reveló el periodista Ahmet Takan tras acceder a los sondeos. “Erdogan sabe que no es tan popular como antes”, sigue Çarkoglu, “y quiere asegurarse de que la participación [en 2019)] es baja. Para ello necesita que la ciudadanía esté satisfecha y no se preocupe por el futuro”. Los cambios de alcaldes buscan ese efecto de “aparentar que cumplen las demandas de la ciudadanía”.

“En mi opinión es una estrategia muy arriesgada porque es un síntoma de debilidad en el ámbito municipal”, analiza Çarkoglu, que cree que se trata de un lavado de cara y no de una reforma real. Según él, es demasiado tarde para que los nuevos alcaldes cambien la dinámica local para captar nuevos electores. Sobre los sucesores, Erdogan ha puesto el foco en la juventud. “Nuestros jóvenes se encargarán de las importantes labores de esta nación”, manifestó. Sin duda, la asignación de puestos a políticos principiantes favorecerá el control del mando central del AKP sobre la administración.




Fuente: El país

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