En foto: el Presidente en funciones, Pedro Sánchez, en Barcelona. En vídeo: declaraciones de la portavoz de JxCat, Laura Borrás. Andreu Dalmau EFE / VÍDEO: ATLAS

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, se ha mostrado dispuesto este jueves a no bloquear la legislatura, pero ha exigido «hablar sobre la situación de Cataluña». Rufián, que no ha aclarado si los 15 diputados de su grupo parlamentario se abstendrán o no en la investidura de Sánchez, ha considerado «irresponsable» que Podemos hable de elecciones. «La gente está harta, quiere que nos entendamos», ha mantenido tras una reunión en el Congreso con la número dos del PSOE, Adriana Lastra. Estas apreciaciones de Rufián abren la puerta a una probable abstención de ERC para evitar otras elecciones. Lastra, por su parte, insistió: «He pedido a todos los partidos que no bloqueen la investidura. No hace falta votar por quinta vez para que los ciudadanos digan que quieren que gobierne el PSOE». PP y Ciudadanos ya han avanzado que en ningún caso facilitarán la presidencia de Sánchez.

Las cuentas de la investidura hoy no salen para Pedro Sánchez.La portavoz de Junts per Catalunya, Laura Borrás, con la que Lastra se ha reunido primero este jueves, ha incidido en ese mensaje: «No se dan las condiciones para facilitar la investidura de Pedro Sánchez». Junts per Catalunya se mantiene en el voto negativo y afirma que así seguirá si el PSOE no muestra otra disposición al diálogo, primero, sobre los tres diputados de su formación presos y suspendidos de esa condición por la Mesa del Congreso a instancias del Tribunal Supremo por su implicación en el proceso separatista.

El portavoz de ERC ha considerado que el entendimiento será posible si delante tienen «un PSOE valiente» que apueste por el diálogo. «No venimos a bloquear nada pero hay que preguntar al PSOE qué quiere hacer con ERC», ha respondido Rufián a preguntas de los periodistas. El PSOE ha pedido a ERC y Junts per Catalunya que no bloqueen la investidura porque no hay alternativa posible, algo que han planteado a todos los partidos. Rufián, en cualquier caso, tampoco se ha comprometido a dar su voto gratis: «No bloquear no significa dar un cheque en blanco a Pedro Sánchez». ERC aún no ha tomado la decisión, que tiene que consultar con la cúpula de la Esquerra en Barcelona y hasta en Ginebra, en referencia a los dirigentes fugados de la justicia.

Lo que sí quiso anticipar Rufián es que se siente más a gusto con el PSOE que representa Adriana Lastra, que le parece más dialogante, que con el del ministro de Exteriores, Josep Borrell, o los presidentes autonómicos, Javier Lambán y Emiliano García Page. Lastra, luego, ha interpretado que esa afinidad se debe a cuestiones generacionales, por edad, y de mayor conocimiento. Rufián identifica a Lastra con un «PSOE más valiente».

El portavoz independentista no quiso ser claro con cuál será al final el voto de ERC pero sí fue rotundo con respecto a su posición en la composición de los gobiernos locales y en especial con la situación en el Ayutamiento de Barcelona. Rufián no quiere a Ada Colau de alcaldesa con el PSC. Sostiene que el que ha ganado las elecciones en Barcelona ha sido su compañero Ernest Maragall. Y entiende que esa solución podría ayudar a determinar su futura relación con el PSOE en Madrid. Ese malestar lo extiende al partido de Pablo Iglesias: «Podemos no está legitimado para pedir Ministerios con el resultado que ha sacado. Y menos a pedir elecciones si no los consigue».

La portavoz del PSOE, Adriana Lastra, informó a Borrás y la número dos de ese grupo, Mirián Noguera, de que no hay otra alternativa en el Congreso a la propuesta de investidura de Sánchez y les pidió que no la bloqueasen. Borrás mantuvo que Junts per Catalunya exige al PSOE y a Sánchez otra actitud hacia el «conflicto político» catalán y constató que esa disposición no se ha observado en el año transcurrido desde que se respaldó la moción de censura contra Mariano Rajoy. Borrás y Noguera subrayaron que entonces se concedió «un cheque en blanco» y que eso ya no ocurrirá más.

Junts per Catalunya destacó como prueba de que la situación no ha variado en el inicio de esta XIII legislatura el comportamiento de la nueva mayoría que controla la Mesa del Congreso al respaldar la suspensión de tres de sus siete diputados. En esa votación el PSOE se alió con PP y Ciudadanos, que sumaron siete votos a favor de la misma frente a los dos representantes de Podemos, que votaron en contra. Junts remacha por tanto que esos tres diputados no estarán en el bloque del no en la votación de investidura contra Sánchez, como los cuatro restantes de ese partido, y que tendrán que contarse como abstenciones obligatorias.

Si esos tres votos se ubican en la abstención, y esa es la posición final también de los cuatro parlamentarios de Bildu, los votos afirmativos que Sánchez podría recabar sumarían 173 y los negativos llegarían solo a 169, contando entre los mismos los 15 actuales de Esquerra Republicana de Cataluña.

La ronda de contactos para la investidura comenzó el martes encabezada por el propio Pedro Sánchez con los líderes de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, de Ciudadanos, Albert Rivera, y del PP, Pablo Casado. El miércoles le tocó llevar las riendas de los contactos con los partidos minotarios, muchos de ellos adscritos en el Grupo Mixto pero de intereses contrapuestos, al secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento, José Luis Ábalos. Ábalos recabó la disposición en principio favorable a hablar y negociar del PNV, Compromís y el Partido Regionalista Cántabro (PRC) y el rechazo claro de Unión del Pueblo Navarro (UPN).

El PSOE está dejando por ahora todas las posibilidades abiertas, tras constatar que aún no suma los apoyos suficientes ni para lograr una mayoría absoluta en primera vuelta ni más votos afirmativos que negativos en una hipotética segunda votación, porque partidarios de Sánchez y detractores estarían ahora empatados a 173 escaños. El número tres del PSOE aprovechó el miércoles el final de las citas para advertir de que su partido no descarta ningún escenario de pactos porque los 350 diputados de la Cámara le parecen todos legítimos. Esa afirmación abrió aún más las especulaciones sobre si el PSOE y Sánchez se permitirían gobernar gracias a una teórica abstención de diputados independetistas o incluso de Bildu, que tiene cuatro. El PSOE no se reunirá ni con Vox ni con Bildu.




Fuente: El Pais

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