Marta Vilalta, junto a Pere Aragonès (izquierda) y Gabriel Rufián, el pasado lunes en la reunión de la ejecutiva de ERC. En vídeo, así es el pacto entre PSOE y ERC. JOAN SÁNCHEZ | ATLAS

ERC ha decidido este jueves abstenerse en la investidura de Pedro Sánchez, lo que despeja el camino para que el 7 de enero el líder del PSOE sea reelegido como presidente del Gobierno, tras la segunda votación de investidura en el Congreso de los Diputados. El consejo nacional de Esquerra ha apoyado con un 96,4% de los votos a favor el pacto alcanzado entre la cúpula del partido y el PSOE por el que se creará en los primeros quince días desde la investidura una mesa de negociación sobre el «conflicto político en Cataluña entre el Gobierno central y la Generalitat».

Los republicanos exigían que la mesa tuviera estas condiciones: que fuera entre Gobiernos y al margen de foros ya existentes como la Comisión Bilateral, con un calendario fijo, sin temas vetados y unas «garantías de cumplimiento» de los acuerdos a los que se llegue. El texto acordado reza que la mesa actuará «sin más límites que el respeto a los instrumentos y a los principios que rigen el ordenamiento jurídico democrático». Eso sí, el nuevo espacio de negociación no actuará al margen de los mecanismos ya previstos en la legislación. «Esta mesa se coordinará con otros espacios de diálogo institucionales y parlamentarios ya existentes, que deberán potenciarse. Entre otros, la Comisión Bilateral Generalitat-Estado recogida en el Estatuto de Autonomía de Cataluña y la mesa de partidos existente en el Parlamento de Cataluña», dice el texto.

El resultado de la negociación podrá ser sometido a una consulta en Cataluña: «Las medidas en que se materialicen los acuerdos serán sometidas en su caso a validación democrática a través de consulta a la ciudadanía de Catalunya, de acuerdo con los mecanismos previstos o que puedan preverse en el marco del sistema jurídicopolítico», reza el texto pactado por PSOE y ERC.

Pere Aragonès y Gabriel Rufián, en el Consell Nacional de ERC, este jueves. En vídeo, declaraciones de Aragonès. CARLES RIBAS | ATLAS

El documento acordado apenas ocupa un folio y medio y llama a superar el bloqueo sobre la cuestión catalana. «Nos encontramos ante la oportunidad de desbloquear y encauzar el conflicto político sobre el futuro de Cataluña y establecer las bases para su resolución, pues hay voluntad de diálogo para alcanzar un acuerdo que nos permita superar la situación actual». Reclama abrir «una nueva etapa basada en el diálogo efectivo, abierto y sincero y apostar por el reconocimiento y entendimiento institucional». Para llevarlo a cabo apuesta por aplicar «los principios de lealtad institucional y bilateralidad que rigen el marco político de relación entre el Gobierno de España y el Govern de la Generalitat».

El documento apuesta por un cambio en las relaciones entre ambos gobiernos: «Como cualquier conflicto de esta naturaleza, sólo puede resolverse a través de cauces democráticos, mediante el diálogo, la negociación y el acuerdo, superando la judicialización del mismo».

La mesa de diálogo entre gobiernos estará formada por delegaciones paritarias «y con los miembros que ambas partes decidan». Como pedían los independentistas no habrá cuestiones vetadas de entrada: «Todas las partes aportarán con libertad de contenidos sus propuestas detalladas sobre el futuro de Cataluña. Y se valorarán, debatirán y argumentarán las posiciones al respecto de cada propuesta». Con todo, también se ha introducido una de las ideas marco de los socialistas en el sentido de que la independencia no es una cuestión transversal en la sociedad catalana. Por este motivo el texto afirma: «En este espacio [de diálogo] deberán buscarse acuerdos que cuenten con un apoyo amplio de la sociedad catalana».

Los independentistas dicen ser escépticos sobre la voluntad del PSOE de abordar la cuestión catalana pero han optado por intentar la vía de la negociación. «Hay que empezar el diálogo y vale la pena comenzar este camino, pero no queremos engañar a nadie», ha resumido el coordinador de ERC, Pere Aragonès, tras la votación del acuerdo.»Hay que iniciar un nuevo camino para que el Gobierno del Estado haga política», ha dicho Aragonès en un intento de convencer a las bases independentistas que siguen defendiendo la vía unilateral.

Pese a este acuerdo, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y los miembros de Junts per Catalunya del Ejecutivo catalán no se sienten obligados a asistir a la mesa de diálogo sobre Cataluña pactada. Con todo, el vicepresident, Pere Aragonès (ERC) defiende que Torra (JxCat) participe y juntos defiendan en ese foro el derecho a la autodeterminación. Ese es el resumen de las dos posiciones defendidas por ambos líderes en la reunión que han mantenido este jueves por la mañana. El encuentro buscaba rebajar la tensión entre ambas partes, pero más allá de la cordialidad las posiciones siguen alejadas. Con todo, Aragonès le ha recordado a Torra que este plan se asemeja al que ya se había aprobado el pasado 22 de octubre, en el acuerdo del Govern en rechazo a la sentencia del juicio al procés. Allí se especificaba el compromiso del Ejecutivo catalán con «la solución política y democrática para el conflicto entre Cataluña y las instituciones españolas del Estado» y, además, se instaba a Sánchez a iniciar un diálogo «sin condiciones».

La abstención de ERC permitirá la formación del primer Gobierno de coalición desde la restauración de la democracia. PSOE y Podemos han pactado la derogación parcial de los aspectos más lesivos de la reforma laboral, una reforma fiscal ambiciosa con subidas de impuestos a los ricos y a las grandes empresas, punto final a la llamada ley de seguridad ciudadana (la denominada ley mordaza) y fuerte subida del salario mínimo. La sesión de investidura comenzará el sábado, día 4, y continuará el domingo 5, se interrumpirá el 6 y se reanudará el 7. Desde la primera votación de investidura del domingo, que previsiblemente será fallida al no obtener el candidato la mayoría absoluta, deben transcurrir 48 horas para la siguiente, en la que ya solo se requieren más votos a favor que en contra.

Ese será el momento en el que nazca el Gobierno de Sánchez, que de inmediato prometerá ante el Rey cumplir y hacer cumplir la Constitución. Sin dilaciones para formar su Gabinete, que ya está ultimado, el presidente hará pública la composición del Consejo de Ministros, con asientos para socialistas, independientes de la órbita del PSOE y miembros de Unidas Podemos. Es muy probable que el primer Consejo de Ministros se celebre el viernes 10 de enero, según apuntan interlocutores gubernamentales.




Fuente: El Pais

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