¿Deben los directivos tener como único objetivo de sus empresas aumentar la riqueza de sus accionistas, o han de considerar a otros actores (stakeholders) interesados en la sostenibilidad a largo plazo de la empresa: empleados, proveedores, clientes, comunidad en que se inserta la empresa? De la respuesta a esta cuestión no sólo depende el futuro de la empresa, sino también de la sociedad y la democracia, porque no son piezas aisladas.

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Fuente: El país

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