Una de las grandes preguntas que se hacen quienes observan el desarrollo del movimiento #MeToo en Hollywood es si habrá una segunda oportunidad para aquellos acusados de abuso sexual. Por eso fueron muchos los que se sorprendieron cuando Skydance, la compañía productora de las franquicias de Misión imposible, Star Trek y Terminator, entre muchas otras, decidió contratar a John Lasseter, acusado de acoso sexual, para que se pusiera al frente de su división especializada en animación.

El acuerdo, que se dio a conocer poco después de que se cumpliera un año de que el fundador de Pixar perdiera su puesto en Disney acusado de comportamiento inapropiado con sus empleadas, especificaba que se tomarían medidas extraordinarias para que no volvieran a ocurrir incidentes. Las garantías ofrecidas por el presidente de Skydance, David Ellison, no conformaron a las mujeres que trabajan allí, por lo que antes de que se concretara su incorporación el responsable de grandes éxitos del cine como
Toy Story y Cars
tuvo una reunión con ellas, en la que volvió a insistir que hoy es un hombre nuevo. Sin embargo, Emma Thompson no se contentó con sus promesas, por lo que anunció que se retiraba de Luck, una película animada de Skydance en la que debía prestarle la voz a uno de los personajes principales, y para la que aún no había comenzado a grabar.






“Lo hago para proteger a la generación de mi hija”, asegura la artista en una dura carta

La ganadora de dos Oscars, uno como actriz y otro como guionista, se tomó el trabajo de explicar sus razones en una carta que le envió a uno de los productores y que llegó a las manos del influyente semanario Hollywood Reporter. Allí señaló: “Me resulta muy extraño que usted y su compañía hayan considerado contratar a alguien con la línea de conducta demostrada por el señor Lasseter en un momento como este, en el que se espera que aquellos con la clase de poder que usted tiene estén a la altura de la situación”. Luego señaló: “Si un hombre ha estado tocando inapropiadamente a las mujeres durante décadas, ¿por qué una mujer querría trabajar para él cuando la única razón para que no le toque inapropiadamente es que en su contrato se especifica que debe comportarse profesionalmente?”. La actriz, de 59 años, continúa con sus preguntas, cuestionando: “Si un hombre ha hecho que las mujeres en sus compañías se sintiesen subestimadas y no respetadas, ¿por qué las que trabajan en su nueva compañía no deberían pensar que el respeto que ahora les muestra no es más que un acto que debe cumplir por indicación de su terapeuta y su contrato laboral?”. Thompson es directa a la hora de debatir que toda persona merece una segunda oportunidad: “Lasseter cobrará millones de dólares por esta segunda oportunidad. ¿Cuánto se les paga a los empleados de Skydance por concedérsela?”.

Quien cuenta con grandes posibilidades de volver a competir por los premios por encarnar a una conductora de un programa de entrevistas en televisión en Late Night, que llegará a los cines de EE.UU. en junio, se mostró en la misiva muy enojada de que ni Pixar ni Disney hubiesen compensado a las que acusaron a Lasseter, para finalmente señalar que aunque no le gusta retirarse de una película, siente que no tiene otra opción: “Soy muy consciente de que siglos de apropiamiento del cuerpo de las mujeres, con su consentimiento o no, no es algo que vaya a cambiar de la noche a la mañana, pero también sé que si las que hemos dado un paso al frente no tomamos este tipo de medidas, las posibilidades de que las cosas cambien a un ritmo necesario para proteger a la generación de mi hija, es muy remota”.








Fuente: LA Vanguardia

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