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Emerge en el cómic el submarino nazi más legendario | Cultura


En plena búsqueda del submarino argentino ARA San Juan aparece en España un cómic en el que emerge el que seguramente es el sumergible desaparecido más famoso de la historia, el alemán U-47 que comandaba el capitán Günther Prien, sin duda el as de las profundidades más célebre de la Segunda Guerra Mundial. Se da la circunstancia de que el dibujante de U-47—un cómic espectacular, en el que se plasman magistralmente toda la emoción y todo el espanto de la guerra submarina— es argentino, Gerardo Balsa (Rosario, 1973).

Balsa (y valga también el apellido), que vive en Barcelona, considera una terrible casualidad la coincidencia y dice que sigue con especial interés y emoción las noticias sobre el desastre del ARA San Juan. “Cuando conoces bien lo que es un submarino y la vida a bordo eres muy consciente de lo espeluznante que resulta quedar atrapado y ahogarte en uno de esos ataúdes de acero”, explica. Para dibujar U-47, que es una serie con guión de Mark Jennison y de la que de momento han aparecido en España, a la vez, dos títulos, El toro de Scapa Flow y El superviviente (publicados por Coeditum), Balsa se ha documentado tan a fondo sobre los submarinos, especialmente los del tipo VII B y otros modelos de la flota del III Reich, que, afirma, “podría andar a ciegas por dentro de uno”.

El dibujante argentino y el ARA San Juan

El dibujante de U-47, Gerardo Balsa, que es argentino, aprecia muchas contradicciones en el tema del ARA San Juan. “No sé si alguna vez se sabrá toda la verdad. La falta de información ha provocado que se esparzan teorías conspiratorias. Mi opinión es que se trataba de un sumergible muy viejo y que no se había hecho un buen mantenimiento. Quizá los alemanes lo hubieran podido mantener a punto, pero nosotros somos más de improvisar”.

El U-47 es uno de los submarinos más legendarios de la historia, y su desaparición en 1941 con toda su tripulación durante el ataque a un convoy al sur de Islandia remachó su oscura celebridad. Nunca se ha sabido nada del buque, víctima de las cargas de profundidad, un accidente en inmersión o un torpedo defectuoso (suyo o de un colega). Con el U-47, Prien logró entrar en 1939 en el inexpugnable fondeadero de la Royal Navy en Scapa Flow y hundir el acorazado HMS Royal Oak, en una de las grandes hazañas de la Segunda Guerra Mundial. Condecorado por el propio Hitler con la recién acuñada Cruz de Caballero, Prien se convirtió en el icono del arma submarina y en un magnífico instrumento de la propaganda nazi.Lo bautizaron “el toro de Scapa Flow”, lo que llevó a dibujar el emblema de un toro furioso en la torreta de su submarino.

En el primer álbum observamos cómo el U-47 se cuela en Scapa Flow bajo un cielo en el que destella sobre el lobo gris de la Kriegsmarine la aurora boreal (fue así de verdad), para torpedear al gigantesco navío enemigo, en el que murieron novecientos marinos. La trama sigue más o menos los derroteros históricos hasta el hundimiento del U-47 que en el cómic no es tal: el sumergible se salva mediante un ardid y a partir de entonces participa en misiones secretas imaginarias a lo largo de la guerra, como el intento de apoyar la fuga de prisioneros alemanes de un campo en Norteamérica.

La operación editorial de reflotar al U-47 se parece a la efectuada con el Barón Rojo y su Fokker triplano en otro cómic de actualidad: rescatar una historia y un personaje para dotarlos de nueva vida. “La idea fue de la editorial francesa Zéphir, en la consideración de que había bastante cómic de aviones pero muy poco de submarinos”, apunta Balsa; “formamos ese equipo con Mark y el colorista Nicolas Caniaux, y ha funcionado tan bien que en Francia hay publicados 11 títulos de la serie y ya estoy acabando el 13, que transcurre en febrero de 1943. El hecho de que el U-47 desapareciera nos da libertad para inventar”. ¿Alguna misión en Argentina para rizar el rizo de la nacionalidad del dibujante? “De momento no; en realidad, los submarinos del modelo del U-47 no tenían suficiente autonomía para llegar, aunque podríamos hacer que repostara en alta mar”.

Página de ‘U-47’, con dibujo de Gerardo Balsa.

Prien, nazi convencido y mimado de Doenitz, que lo llamaba cariñosamente Prüntje, no es un personaje muy simpático (no lo era ni para su tripulación). “Es cierto, y era canijo, pero nosotros le hemos dado una vuelta de tuerca convirtiéndolo en un individuo apolítico y con el aspecto de viejo lobo de mar que él no tenía”. El dibujante dice que en todo caso no les preocupa quién fuera el Prien real: “Este cómic es ficción y no pretende ser una biografía de Prien sino solo aventuras bélicas en submarino”.

La veracidad en cuanto a los submarinos está garantizada. “Eso sí, la fiabilidad en lo técnico es total, hemos tenido como asesor a un almirante francés que sirvió en submarinos, y te aseguro que sé para qué sirve cada manivela del sumergible”. Los álbumes incluyen una segunda parte tras los dibujos en las que se presentan dosieres históricos con fotografías sobre la U-Bootwaffe, la fuerza submarina alemana.

¿Qué es lo más difícil de dibujar de un submarino? “El submarino en sí no es difícil, es paciencia y documentación; el desafío de verdad es dibujar a los marinos que están dentro”.

Al comparar los sumergibles de la Segunda Guerra Mundial con los actuales, Balsa señala que “han ido evolucionando muchísimo, tendrían que ser más seguros, aunque mira lo que pasó con el Kursk en 2000. Es espeluznante, pero la muerte, y de la peor especie, está siempre ahí cuando se trata de submarinos”.

 

Viñeta de 'U-47'.
Viñeta de ‘U-47’.




Fuente: El país

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