– El protagonista en el Día Mundial del Cáncer es el pulmón. ¿Por qué ahora en ellas ?

-El principal factor es el tabaco. Se incrementa el riesgo y dejarlo no lo reduce, porque el daño ya está hecho. El proceso cancerígeno se ha puesto en marcha y de forma silente va avanzando hasta que un día da la cara de forma inesperada.

-¿Puede haber diferencias entre el tumor en la población masculina y femenina?

-Lo cierto es que en los fumadores, ellos y ellas tienen las mismas características, y ante los tratamientos se obtienen las mismas respuestas. Sin embargo, hay que destacar que hay un tipo de tumor, carcinoma, que se da en no fumadoras, que responde bien a un tipo de terapia dirigida en concreto.

-Y las fumadoras, ¿responden igual que los hombres a la inmunoterapia o los otros tratamientos?

-En esto no hay diferencias. Resulta clave cómo la inmunoterapia ha cambiado el panorama del cáncer de pulmón, pero necesitamos encontrar y definir biomarcadores que nos digan a quién le funciona y por qué. Hay que averiguar más de la carga mutacional de cada tumor para conseguir un tratamiento más personalizado.

-Si hay más mujeres ahora, lo mismo por la tradición que existe en el de mama de que haya un cribado, se puede sensibilizar y llamar la atención. ¿Es posible un «screening»?

-Esto es una herramienta sometida a un gran debate. Es necesario, lo sabemos, porque se detecta tarde y en estados muy avanzados. Lo cierto, es que ya hay investigaciones que apuntan que ellas se beneficiarían más de este tipo de prevención porque tienen más mutaciones accionables. Y por ello, se trabaja en conocer qué significa esto y cómo puede impactar en el cribado. Pero, estamos ante un órgano de difícil acceso y eso complica su estudio, además, hay que sopesar lo invasivas que son las pruebas. Lo que no cabe duda es de que la prevención y la detección precoz salvan vidas, lo hemos visto en tumores como el de mama.

-¿Van a conseguir las mujeres desestigmatizar esta enfermedad?

-Hoy día hay más grupos de apoyo –como la Asociación Española de Afectados por el Cáncer de Pulmón (Aeacap)– y se le está dando una visibilidad que antes no tenía. Y esto es bueno. Actualmente el cáncer de pulmón mata a más mujeres que cualquier otro tumor y el tabaco tiene la culpa.

-Queda claro que el tabaco tiene la culpa. ¿Cómo concienciamos a las mujeres?

-Hay que evitar que fumen desde jóvenes, cuando son niñas. Aquí el daño es muy grande e irreversible. Y las tabacaleras lo saben, ellas son su público objetivo. Una mujer se desengancha peor que un hombre del tabaco porque sobre ellas pesa la losa de que «dejarlo engorda» y eso socialmente está mal visto… Hay que recuperar la rigidez de la legislación, dejar de ser permisivos… Hoy uno va a una terraza y la imagen que tiene es de un grupo de mujeres fumando, y mucho, y ése es el problema. Ellas se han incorporado más tarde al hábito, pero lo han hecho «con más ganas». Subir los precios, concienciar y educar desde la niñez resulta clave.




Fuente: La Razón

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