Alrededor de 427 millones de ciudadanos participan en las elecciones al Parlamento Europeo, que empezaron el pasado jueves y terminan este domingo. En juego hay 751 diputados de una Eurocámara que, según los sondeos, estará más fragmentada que nunca y en la que el Partido Popular Europeo y los socialdemócratas por primera vez no sumarán la mayoría absoluta, lo que les obligará a tejer alianzas con otros partidos o, dependiendo del resultado, podría permitir conformar una coalición alternativa.

Otra de las grandes dudas es la magnitud de la irrupción de los partidos nacionalistas y de extrema derecha y, en especial, si podrán constituir grupo parlamentario alrededor de la formación del líder de la Liga, el italiano Matteo Salvini. Tampoco está claro si a ese bloque se unirá Fidesz, el partido del primer ministro húngaro Viktor Orbán. Este ya ha acudido a votar expresando su deseo de que las fuerzas «antiimigración» sumen mayoría, informa Europa Press. «Espero que haya un cambio en el escenario público europeo en favor de los partidos políticos que quieren detener la migración».

En Francia, el presidente francés Emmanuel Macron ya ha acudido a votar a Le Touquet, donde antes de entrar al colegio electoral ha saludado a una multitud de vecinos que lo esperaba. También la cabeza de lista de su lista europea, Renaissance, Nathalie Loiseau, y la jefa del partido de extrema derecha francés Reagrupamiento Nacional, Marine Le Pen, en su colegio de Hemin Beaumont. Las elecciones europeas han renovado el duelo entre ambas fuerzas y se han convertido en el primer examen de Macron tras la crisis de los chalecos amarillos. Según el Ministerio de Interior francés, la participación en Francia está siendo más elevada que en los comicios de 2014. Hasta las 12.00, esta era del 19,26%, frente al 15,70% de las últimas elecciones.

Entre los jefes de Estado y gobierno, el presidente en funciones del gobierno español, Pedro Sánchez, ha acudido esta mañana a votar en Pozuelo de Alarcón (Madrid) llamando a la participación. En España hay en juego 54 diputados, que aumentarán a 59 cuando los eurodiputados británicos dejen su escaño cuando se materialice el Brexit (la actual prórroga se extiende hasta el 31 de octubre). En Italia, donde los sondeos señalan una victoria de Salvini, han votado el vicepresidente del Gobierno y líder del M5S, Luigi dei Maio, y el líder de Forza Italia (PPE), Silvio Berlusconi.

También los candidatos europeos de las principales listas han lanzado un mensaje similar. El líder de los populares europeos, Manfred Weber, ha sostenido a través de su cuenta de Twitter que no van a dejar que Europa sea destruida por los «nacionalistas» y «los populistas de la derecha y la izquierda». Margrethe Vestager, una de las cabezas de cartel de los liberales, ha demandado a los ciudados que voten «por la acción en el cambio climático, el control de la tecnología y una sociedad en la que todos cuentan».

Votación en siete países

El Parlamento Europeo ha lanzado una potente campaña en esta ocasión que, bajo el lema Esta vez voto, busca superar la participación de 2014, que fue del 42,6%. Desde 1999, la afluencia se ha situado siempre por debajo del 50%. Este domingo están llamados a las urnas la mayoría de los votantes europeos. Varios países lo han hecho ya: Holanda, Reino Unido, Irlanda, República Checa, Malta, Letonia y Eslovaquia.

De momento solo hay sondeos a pie de urna de alguno de esos países. Estos arrojan que en los Países Bajos habrían ganado de forma inesperada los socialdemócratas, cuyo cabeza de cartel paneuropeo es precisamente el holandés Frans Timmermans. En Irlanda, en cambio, estos apuntan a una victoria del Partido Popular Europeo a la par que un hundimiento de los laboristas, sobre todo por la remontada de Los Verdes. En Eslovaquia, en cambio, podrían haber ganado los liberales de ALDE.

En varios países, estos comicios van más allá de la conformación de una nueva Eurocámara. Bélgica celebra hoy sus elecciones nacionales; en España hay elecciones autonómicas y municipales e Irlanda ha aprovechado para someter a referéndum la suavización de la ley sobre el divorcio. Hasta ahora, se requería un periodo de separación de entre cuatro y cinco años a quienes quisieran poner punto y final a su matrimonio. El 82% de los ciudadanos ha decidido derogar esa disposición.

En Austria los comicios se celebran bajo la sombra de la grave crisis que atraviesa el país después de la ruptura de la coalición gubernamental entre el Partido Popular y los ultranacionalistas del FPÖ.




Fuente: El Pais

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