Todo abierto. Ciudadanos gana tiempo y no cierra la puerta a ningún pacto: ni con el PSOE, con el que podría gobernar en alguna comunidad autónoma como Aragón, Castilla y León y Murcia, ni con Vox, que tampoco se descarta incluso para gobernar conjuntamente, como la formación de extrema derecha ha reclamado ya en la Comunidad de Madrid. El partido, que es llave en tres comunidades y cuyo concurso se necesita en otras dos, va a constituir un comité nacional de negociación que se reunirá este martes por primera vez, que irá decidiendo caso a caso. Inés Arrimadas, portavoz de la ejecutiva y nueva portavoz parlamentaria de Cs, según ella misma ha anunciado en rueda de prensa tras la reunión de la cúpula, ha evitado definir un criterio general para los acuerdos.

La primera reunión de la ejecutiva tras las elecciones del 26-M ha dado paso a una rueda de prensa de poco más de 10 minutos (el partido ha argumentado que Arrimadas tenía una reunión impostergable). Su brevedad daba idea de la urgencia que tenía Cs en ventilar el día de hoy y ganar tiempo ante la cantidad de preguntas que se agolpan sobre qué pactos está dispuesto a suscribir. Arrimadas ha argumentado que “solo 12 horas después de las elecciones” el partido no está en condiciones de adelantar ninguna posición y la ejecutiva no ha tomado ninguna decisión al respecto.

“Vamos a ser responsables. Los ciudadanos nos han visto gobernar. Cs siempre piensa en el interés general”, ha despachado Arrimadas las preguntas sobre si Cs está dispuesto a pactar con el PSOE en algún territorio, como le reclamó la noche electoral el presidente del Gobierno y secretario general socialista, Pedro Sánchez, así como si daría entrada a Vox en algún Gobierno. “Somos sensatos, somos responsables”, ha insistido Arrimadas. Es decir, las dos posibilidades quedan abiertas.

En realidad, en estas elecciones Cs no había cerrado la puerta a algún acuerdo excepcional con el PSOE en autonomías o Ayuntamientos, a diferencia de las elecciones generales, en las que la ejecutiva del partido sí aprobó un veto explícito a los socialistas. Fuentes de la dirección han explicado que el criterio con respecto al PSOE no ha cambiado: este es que sigue siendo “muy difícil” un pacto con los socialistas, y la preferencia es acordar con el PP, pero no imposible. En campaña, el partido se abrió a pactos con lo que definió como “disidentes” del PSOE, esto es, aquellos que critiquen la línea oficialista de Sánchez.

Donde sí está claro que no hay pacto posible con el PSOE es en Madrid. En la comunidad, los socialistas y Cs no suman juntos suficientes mayoría absoluta, y en el ayuntamiento, la candidata a la alcaldía, Begoña Villacís, se felicitó la noche electoral de que habían logrado «desalojar a Carmena», su objetivo prioritario.

Con Vox el criterio sí se modula. Hasta ahora, en el único Gobierno en el que ha pactado la derecha, Andalucía, Cs puso como condición no negociar ni gobernar con Vox, y la formación de extrema derecha suscribió un acuerdo con el PP y apoya desde fuera al Ejecutivo andaluz. En este nuevo escenario, Cs no pone esa misma línea roja, aunque su preferencia sigue siendo no contar con Vox. “Ya hemos demostrado cómo y con quién gobierna Ciudadanos, lo hemos visto en Andalucía. Esto lo va a coordinar el comité nacional”, ha apuntado Arrimadas. “Ya veremos”, aseguran fuentes de la dirección sobre si Vox podría entrar en algún Gobierno con Ciudadanos y el PP. La puerta no está por tanto cerrada.

El comité nacional de negociación de gobiernos empezará mañana a analizar caso a caso. Estará coordinado por José María Espejo, secretario de acción institucional del partido. José Manuel Villegas, secretario general, también formará parte, así como el secretario de organización, Fran Hervías, y el secretario de comunicación, Fernando de Páramo. Este órgano se coordinará con las direcciones regionales y locales, pero estas no forman parte del comité.




Fuente: El Pais

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