El Tribunal de Cuentas ha detectado “irregularidades y deficiencias en la planificación, presupuestación, gestión y ejecución de los recursos destinados a la acción exterior” por parte de la Generalitat entre los años 2011 y 2017. La entidad fiscalizadora de la actuación de las Administraciones públicas “ha constatado la existencia de gastos para los que no existen los justificantes correspondientes”, según se desprende del informe publicado hoy.

Además, los auditores públicos denuncian que la Generalitat “no ha acreditado la prestación realizada” en algunos casos y que en otros se ha desvelado “la realización de actividades fuera de las finalidades establecidas en la ley o ajenas a las competencias de la Administración catalana, que en ese periodo destinó 27 millones de euros a sus embajadas en el extranjero e invirtió otros 15,8 millones a través del Diplocat.








Fuente: LA Vanguardia

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