¿Cómo sería el fútbol si cada jugada acabara en gol? ¿Si los defensas fueran una especie extinguida, como los tiranosaurios? El experimento se realizó en el Etihad, en un enfrentamiento de locura, que más que unos cuartos de final de Champions pareció un playoff de la NBA, un partido de Playstation o de patio de colegio, con los párvulos corriendo arriba y abajo sin ningún tipo de control. En el intercambio de golpes perdió el Manchester City de Guardiola ante el Tottenham pese al triunfo (4-3).

En medio del más absoluto caos subieron al marcador cinco goles antes de que algunos espectadores hubieran encontrado sus asientos. La cosa no pudo empezar mejor para el City, que en el minuto 4 había empatado la eliminatoria con un tanto de Sterling, en una jugada que inició el Kun Agüero por la derecha, dio la pelota a De Bruyne, que habilitó al internacional inglés. El número 7 pareció por un momento Messi frente al United, y su disparo con rosca superó por bajo a Lloris. Todo pintaba color de rosa para los de Guardiola.






El comienzo del partido fue loco, con cuatro goles en diez minutos

Su alegría duró sin embargo poco, tan poco como su capacidad de concentración. Dos fallos de Aymeric Laporte dieron la vuelta al marcador en un par de minutos. El primero, un rebote que dejó el balón muerto a los pies de Son para que batiera a Ederson entre las piernas. Y el segundo, una pérdida que el coreano aprovechó con un disparo imparable por la escuadra. Las tornas habían por completo, los Spurs tenían el tesoro de dos goles en campo contrario, y de repente el City necesitaba cuatro para pasar la eliminatoria, una cuesta que en ese momento parecía más empinada que las calles de San Francisco.

Pero la noria siguió dando vueltas como en una feria rural, y el campeón inglés sólo necesitó un minuto para igualar el partido y abrir las puertas a la remontada, con un disparo de Bernardo Silva tras buena jugada de Agüero que rebotó en Danny Rose y superó a Hugo Lloris. La tormenta amainó durante diez minutos que, en comparación con la locura anterior, parecieron incluso aburridos. En el 21, los locales sacaron rápidamente una falta, De Bruyne penetró en el área y su pase fue rematado a placer por Sterling.

Guardiola, cabizbajo tras la eliminación
(Reuters)






El partido fue la antítesis de la ida en White Hart Lane, cuando Guardiola optó por el conservadurismo. Esta vez no faltaron en la alineación los jugadores creativos como De Bruyne y Bernardo Silva, que marcaron la diferencia. Pochettino respondió tácticamente con un 4-3-1-2 y el doble pivote de Wanyama y Sissoko, que en vista de que no funcionaba evolucionó pronto a un más convencional 4-3-3. La lesión del francés a la media hora, ya con los londinenses detrás en el marcador, obligó al entrenador argentino a a retrasar a Dele Alli, y meter en el terreno de juego a Llorente como un delantero centro convencional.

Dijeran lo que dijeran los técnicos en el vestuario, las defensas mejoraron sólo de manera marginal, y aquello siguió siendo un correcalles. El City salió a por todas, Lloris hizo dos paradones a disparos de Sterling y De Bruyne, y Llorente conectó mal un cabezazo en posición inmejorable. Se veía venir el gol, sobre todo en la portería de los Spurs, y lo inevitable se produjo en poco antes de la hora de partido con un trallazo de Sergio Agüero que batió al portero galo en el primer palo para que el delirio estallara en el Etihad. Pep, por delante en la eliminatoria por primera vez, optó por la prudencia, sacando a David Silva para meter a Fernandinho.






Llorente marcó el tanto que dio la clasificación a los de Pochettino

No lo consiguió, porque el guión todavía tenía alguna sorpresa guardada, y el Tottenham, sin amenazar demasiado, forzó dos saques de esquina seguidos, y el segundo lo remató Llorente mitad con la cadera, mitad con el muslo e incluso un poco con el brazo. Tras un minuto de suspense, el VAR lo dio por bueno.

Pero un partido tan alucinante no podía terminar así. Ya en el descuento, casi en la última jugada, parecía que Sterling había culminado un hat trick, pero el VAR volvió a intervenir para anularlo por fuera de juego del Kun. La tragedia, la comedia y el drama había concluido.


Ficha técnica

Manchester City, 4 – Tottenham, 3

Manchester City: Ederson; Walker, Laporte, Kompany, Mendy (Sané, m.84); Gundogan, D.Silva (Fernandinho, m.63), De Bruyne; Bernardo, Sterling y Agüero.

Tottenham Hotspur: Lloris; Trippier, Vertonghen, Alderweireld, Rose (Davinson, m.90); Wanyama, Sissoko (Llorente, m.41), Eriksen; Alli, Son y Moura (Davies, m.82).





Goles: 1-0. Sterling, m.4, 1-1. Son, m.7, 1-2. Son, m.10, 2-2. Bernardo, m.11, 3-2. Sterling, m.21, 4-2. Agüero, m.63, 4-3. Llorente, m.73.

Árbitro: Cuneyt Çakir (TUR) amonestó a Sissoko (m.41), Son (m.48) Rose (m.53) y Wanyama (m.77) por parte de los visitantes.

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Etihad Stadium (Manchester).








Fuente: LA Vanguardia

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