La joven e irreverente tropa del Ajax no podrá asaltar los cielos en el Wanda el 1 de junio ante el Liverpool de Jürgen Klopp, otro equipo de autor. Esa posibilidad le queda ahora al Tottenham de Mauricio Pochettino, que disputará la primera final de su historia tras una maravillosa remontada ante un Ajax que se derrumbó en la última orilla, cuando lo tenía todo a favor. La Premier parece abonada a los milagros.

Si el Liverpool no tuvo a Salah ni a Firmino, el Tottenham no dispuso de Kane, que en los Spurs es bastante más que los dos reds. Si en Anfield Origi y Wijnaldun se repartieron la gloria, en el Johan Cruyff Arena ese papel se lo llevó de forma indiscutible Lucas Moura, un brasileño de 26 años que no acabó de romper en el PSG, autor de un hat trick memorable, el último gol lo más parecido que se ha visto en una semifinal de la Champions al iniestazo de Stamford Bridge.






El bombazo

Nadie esperaba al Tottenham en la final

Si el Liverpool partía más o menos como favorito para la competición dado su condición de subcampeón del año anterior en Kiev, la hazaña del Tottenham supone una de las mayores sorpresas futbolísticas de los últimos años, premio a un club que con Pochettino ha evolucionado hasta convertirse en una de las señas de indentidad de la Premier pese a no disponer de los recursos económicos de los dos clubs de Manchester o de sus vecinos del Chelsea de Abramovich.

Tras ganar 0-1 al Tottenham en Londres, la única pregunta posible era cómo iba a manejarse el Ajax sin tener que remar contra corriente, a favor de obra. Ya se sabía capaz de poner patas abajo el Bernabeu tras perder en la ida, o el Juventus Stadium después del 1-1. El equipo de Ten Hag no aprobó la asignatura.

Los jugadores del Tottenham celebran el tercer gol
(Reuters)


Superado en la segunda parte

De Jong tuvo una mala noche

De Jong lució muy poco y al contrario de lo que pasara en los octavos y los cuartos de final durante varias fases del partido el Ajax se vio superado, pareció tener pocas soluciones y tuvo cierta cara de eliminado.





El Ajax no fue esta vez una manada de lobos en campo abierto a la caza de la pieza. El Tottenham, sin nada que perder, salió desde el principo a por el partido. Sin tener a Kane por lesión, su variente más ofensiva, Llorente, guardaba banquillo, pero no por eso los Spurs no fueron valientes.


Un gran centrocampista

Dele Alli dejó su sello

También es verdad que no tuvieron más remedio que serlo porque a los cinco minutos De Ligt, el joven capitán de 19 años, puso en ventaja a su equipo al saltar más que Dele Alli y cabecear a la red un saque de esquina. Fue una pena para Dele Alli porque por más que Eriksen suele llevarse casi todos los elogios Dele Alli fue ayer un jugador estupendo, el alma del centro del campo de un Tottenham en el que Pochettino ha dejado su sello.

Durante el primer tiempo el Tottenham tuvo más el balón, pero el control del partido y de la eliminatoria fue cien por cien del Ajax. Pudo empatar enseguida el Tottenham por medio de Son, pero el remate del coreano se fue a la madera con Onana batido.






Con Dolberg en lugar del brasileño Neres, que se quedó fuera hasta del banquillo porque tuvo un problema en el calentamiento, el Ajax tuvo menos creatividad arriba. Sin embargo, en una contra de manual, a los 35 minutos, Van de Beek abrió para Tadic y el serbio sirvió para Ziyech, quien de un gran remate superó a Lloris y llevó el 2-0 al marcador.

Faltaban 45 minutos y el Tottenham necesitaba auténticos trabajos de Hércules para darle la vuelta a la losa que tenía encima. Pochettino envidó de salida con Llorente por Wanyama. El Tottenham siguió con el dominio del balón, pero se hizo más vertical. Onana le sacó un balón de gol a Dele Alli pero a los diez minutos ya no pudo rechazar un remate de Lucas Moura que supuso el 2-1. Dos minutos después, y en pleno desconcierto de la zaga local, Onana le sacó otro balón imposible a Llorente, pero la jugada devino en otro remate de Moura que empató el partido.


Ataque a la desesperada

El Tottenham terminó volcado

La emoción fue entonces máxima. El Tottenham se lanzó a tumba abierta a por el gol que les llevaba a Madrid. El Ajax superó unos minutos de desconcierto y volvió a meterse en el partido. Ziyech pudo acabar con la agonía holandesa con un remate que se fue al palo. Pochettino reaccionó con más pólvora y puso en acción al argentino Lamela, que llevaba más de dos meses sin jugar. Verthongen, un belga ex ajacied, tuvo dos remates clarísimos, sin fortuna en ninguno de los dos, ambos despejados in extremis. Ahí parecía que se salvaba el Ajax.





No fue así. Aún habría tiempo para otro remate letal de Lucas Moura en el descuento. El otro milagro inglés. La Premier reina por fin en la Champions.








Fuente: LA Vanguardia

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