La borrasca profunda Cecilia, cuyo centro se situó la noche del jueves al viernes al norte de Galicia, continúa este sábado afectando a la Península y Baleares. Pero si la lluvia fue la gran protagonista del viernes, el viento ocupa hoy el trono como factor más adverso. Hasta 36 provincias más Melilla se mantienen en alerta por viento, lluvia, mala mar o nieve. Lo peor, con avisos naranjas, el segundo nivel de una escala de tres, estará en todo el litoral Cantábrico, Navarra, y puntos de Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía, así como en Melilla.

El centro de la borrasca “se ha ido desplazando en las últimas horas de oeste a este por el Cantábrico hacia Francia y se prevé que a mediodía se encuentre ya en la Bretaña francesa”, explica Rubén del Campo, uno de los portavoces de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Desde esa posición, va a seguir mandando a la Península vientos muy fuertes del noroeste, que puede alcanzar los 70 y los 80 kilómetros por hora en buena parte de la Península y Baleares.

Soplará «con intensidad en zonas altas de la mitad norte y en buena parte de la mitad oriental y Baleares». Tienen avisos por viento 30 provincias más Melilla, que es naranja en Almería, Tarragona, Navarra y Castellón, con rachas de 90 a 100 kilómetros por hora. El nivel es menor, amarillo, en Granada, Jaén, Málaga, Aragón, Cantabria, Albacete, toda Castilla y León salvo Valladolid y Salamanca, Lleida, Melilla, Madrid, el resto de la Comunidad Valenciana, Baleares, La Rioja, País Vaso, Asturias y Muria. En lo que va de día, se ha medido en Machichaco (Bizkaia)  rachas de 163 kilómetros por hora, de 126 en Cabo Peñas (Asturias) y de 123 en el puerto Alto del León (Madrid). El viernes, el máximo fueron 146 kilómetros por hora en Soba (Cantabria). A partir de 120, se consideran huracanadas.

De la mano de los vientos, todo el litoral sigue sufriendo temporal marítimo, con 18 provincias con avisos, que son naranjas en Almeria, Granada, Cantabria, Girona, Tarragona, Melliza, Bizkaia, Gipuzkoa y Asturias. La lluvia, en cambio, irá remitiendo conforme pase el día por el oeste y se irá desplazando hacia el este. Seguirá cayendo con intensidad en el Cantábrico oriental y norte de Navarra, donde se pueden acumular en 12 horas unos 40 o 50 litros. También se esperan lluvias localmente fuertes, de más de 20 litros en una hora, de madrugada y a primera hora en Cataluña y Baleares. Todas estas zonas se encuentran en aviso amarillo.

Entre los dos días, se espera que los mayores acumulados de agua se recojan en el oeste de Galicia, con entre 80 y 100 litros por metro cuadrado, y de 60 a 80 en la costa tropical granadina, el entorno del Estrecho y la sierra de Grazalema (Cádiz). En el norte de Extremadura, entre 40 y 60, al igual que en Pirineos, sistema Central y Baleares. En la meseta sur 30, mientras que en la norte y en Madrid capital, 20. Donde menos agua verán es en Comunidad Valenciana y Murcia, donde se esperan entre cinco y diez litros. Ayer, ya cayeron casi 132 litros en Grazalema, 99 en Vimianzo (A Coruña) y 79 en Salobreña (Granada). En lo que va de día, los registros son más modestos: casi 44 litros en Camaleño-Fuente De (Cantabria), más de 42 en Salas-Camuño (Asturias 42.4) y casi 39 en Forua (Bizkaia)

La cota de nieve se situará entre 1.000 y 1.300 metros, con avisos amarillos por nevadas en León, Palencia y Lleida. Las temperaturas bajarán en general, sobre todo en la mitad occidental. La mayor caída se producirá en el Cantábrico occidental, donde pueden caer hasta seis grados.

El domingo, prosigue Del Campo, será un «día de transición, entre la salida de Cecilia y la llegada una nueva borrasca”. Pero esta borrasca circulará más al norte, por las islas británicas, por lo que no afectará tan de lleno a la Península, sino sobre todo al noroeste y al Cantábrico. Así, los últimos coletazos de Cecilia se dejarán notar por la mañana, con lluvias sobre todo en el noreste —Cantábrico oriental, norte de Aragón y de Cataluña— pero irán remitiendo. Ya por la tarde otro frente, asociado a la segunda borrasca, dejará nubes lluvias sobre todo en Galicia, donde pueden ser persistentes. También verán agua en el norte de Extremadura, León y Asturias y algo en el resto de Castilla y León.

“Aparecerán nieblas matinales, sobre todo en los valles de los grandes ríos”, apunta el portavoz. El viento no será ya tan intenso como el viernes y el sábado y las temperaturas no experimentarán grandes cambios salvo las nocturnas que, al estar los cielos más despejados, bajarán. “Habrá algunas heladas, aunque débiles, en el norte de Castilla y León, en el norte de Castilla-La Mancha y sur de Aragón”, añade el meteorólogo. Será una jornada templada en el Mediterráneo, donde se pueden superar los 20-22 grados, mientras que en el interior el ambiente seguirá siendo frío, con máximas que en las mesetas se quedarán en 10/12 grados. En total, seis provincias se mantienen en alerta por viento y mala mar, con Girona, Tarragona y Castellón en naranja.

De cara a la semana que viene, avanza Del Campo, continuará el mismo patrón e borrascas circulando al norte de España y con sus frentes afectado al noroeste, que es donde más lloverá, aunque también pueden ver algunas lluvias en Extremadura y en Andalucía.




Fuente: El Pais

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