El Supremo no ha dado permiso finalmente a Jordi Sànchez —en prisión preventiva y sentado en el banquillo del Supremo por el juicio del procés— para que acuda a la ronda de contactos con el rey Felipe VI como representante de Junts per Catalunya para sondear quién puede ser el próximo presidente del Gobierno.

El Supremo entiende que su caso no encaja en el artículo 47.1 de la Ley Orgánica General Penitenciaria que prevé la concesión de permisos extraordinarios de salida de prisión. En un auto, el tribunal señala que el permiso pedido no encaja en la existencia de un acontecimiento que afecte a un familiar del preso, por lo que solo podría incluirse en el inciso en el que alude a “importantes y comprobados motivos” que justificarían la autorización.

La “importancia” a la que se refiere ese precepto, dice la Sala, debe vincularse a la necesidad de no perder de vista la excepcionalidad de la concesión a un preso preventivo de cualquier permiso extraordinario, y de conectar esa importancia a la situación que afecta al interno. “No se trata de una importancia identificable con la relevancia constitucional de esa entrevista sino de una ‘importancia’ que ha de valorarse en conexión con los fines del proceso al que el solicitante se halla sometido”, resalta el auto.

El Supremo tenía en su mano la decisión de autorizar al exdirigente de la ANC a que se desplazara custodiado desde la cárcel madrileña de Soto del Real a Zarzuela. Los servicios técnicos del Congreso indicaron a JxCat, y al resto de los partidos, que el designado debía estar en condiciones de acudir personalmente a la audiencia con el Rey. La defensa del propio Sànchez se dirigió al Supremo la semana pasada para pedir autorización.

El hecho de que Sànchez haya sido suspendido como diputado por su procesamiento por rebelión y por estar en prisión preventiva no le impedía, sobre el papel, acudir a la ronda. Aunque necesitaba permiso del Supremo, el tribunal que le está juzgado. Los partidos no tienen por qué nominar a un parlamentario electo para mantener las reuniones con el Rey. De hecho, en el caso del PNV, es el presidente del Euzkadi Buru Batzar (EBB), Andoni Ortuzar, el que suele acudir.

La maquinaria institucional comienza a rodar cuando la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, acuda al Palacio de la Zarzuela con el listado de representantes de los partidos políticos que obtuvieron representación en las elecciones generales del 28 de abril. Con esa pauta, Felipe VI empezará la ronda de consultas para la investidura. La lista se confeccionará de menor a mayor representación. El diputado del Partido Regionalista de Cantabria, José María Mazón, será el primero y Pedro Sánchez, en representación del PSOE, el último.




Fuente: El Pais

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