Rosa Díaz es la nueva directora del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), con sede en León desde su creación en 2006. El Incibe se dedica a combatir las amenazas online para ciudadanos y empresas. La creciente sofisticación de los criminales conlleva una inversión y una captación de talento que no es fácil de lograr desde la administración pública.

Díaz llegó a Incibe en junio de 2019 como subdirectora. Es licenciada en Matemáticas por la Universidad Autónoma de Madrid y trabajó durante años en el sector de las nuevas tecnologías. Entre 2014 y 2018 fue directora para España de Panda, una compañía de antivirus. Díaz (Madrid, 1969) es la primera mujer que ocupa la dirección de Incibe.

Pregunta. ¿Cuál es la mayor amenaza en internet?

Respuesta. Crece el fraude. Hay varios tipos, por ejemplo el fraude del presidente ejecutivo. Engañan y provoca que las empresas piquen y hagan transferencias por importes muy altos.

P. En la semana del Black Friday se espera mucho fraude.

R. Suplantaciones de web, sí. Tratamos de mejorar los conocimientos del ciudadano para que no caiga.

P. Hace poco las fuerzas de seguridad detuvieron a Lupin, un estafador online precisamente de León.

R. La ciberdelincuencia no entiende de fronteras. Antes los cacos los tenían más difícil porque se exponían físicamente, pero ahora con la tecnología lo hace desde cualquier parte.

P. El Incibe será un «centro espejo» de la Agencia Europea de Ciberseguridad.

R. Será a partir de 2021. Apoyamos al Ministerio para conseguir atraer ese dinero que conseguirá que se generen más empresas e investigación con universidades que hará que surjan nuevos productos y servicios.

P. Hay académicos en ciberseguridad que lamentan que el Incibe no tenga un programa potente de investigación con universidades.

R. Tenemos muchas cosas por hacer. Pero una de nuestras prioridades es el I+D+i y tenemos un programa de ayudas abierto, del que igual no hemos hecho suficiente comunicación. Son ayudas fruto de la necesidad de que los investigadores se quedaran en España. Teníamos 2 millones de euros para entregar y ya estamos en el último año y es cierto que entre todos debemos hacer los deberes porque no se han agotado. Hicimos un plan muy ambicioso y ha quedado dinero sin entregar.

P. Para mejorar esto, ¿hay algún centro exterior que sirva de modelo al Incibe?

R. No me sale decir ningún nombre. Colaboramos a nivel internacional intensamente. Lo que estamos viendo es que somos más espejo de otros. Por ejemplo en Latinoamérica. Tenemos un acuerdo con la Organización de Estados Americanos. En España hay veces en que tenemos que estar orgullosos de que una institución sea referente internacional y haya países que nos pidan ayuda porque quieran tener un Incibe en su país.

La ciberdelincuencia no entiende de fronteras. Antes los cacos los tenían más difícil porque se exponían físicamente, pero ahora con la tecnología lo hace desde cualquier parte

P. ¿El Incibe crece a un ritmo sostenible para la importancia que tiene la ciberseguridad?

R. El riesgo en ciberseguridad crece a nivel exponencial pero una organización no puede seguir ese ritmo. Seguiremos creciendo de una manera sostenible. Sería una inconsciencia si creciéramos en 200 personas. El organigrama debe ir creciendo poco a poco.

P. ¿Será suficiente para el ritmo al que crecen los malos?

R. Nosotros estamos satisfechos con el nivel de crecimiento.

P. Incibe pasará de cerca de 80 empleados en 2018 a 140 en 2021, ¿cuántos tienen perfil técnico?

R. Alrededor del 80%. El porcentaje de ingenieros es muy alto, pero también buscamos matemáticos, físicos. León es una ciudad con una universidad que nos trae perfiles muy variados, pero también necesitamos gestores de equipos.

P. ¿Cómo logra atraer el Incibe el talento a León?

R. Puedo hablar de mi ejemplo. Soy granadina, madrileña de adopción y ahora estoy en León por el proyecto. Las nuevas tecnologías nos permiten trabajar desde cualquier sitio. Ciudades como León, que es magnífica para vivir, pueden atraer mucho talento. Muchas compañías grandes están yendo a León.

P. ¿Qué ofrece Incibe?

R. Incibe es un polo referente a nivel de ciberseguridad y atraemos industria.

P. Hay un foco de ciberseguridad en Málaga también.

R. Y en Madrid hemos trabajado en un clúster de ciberseguridad que el Ayuntamiento quiere aglutinar.

P. ¿Pero eso no es dispararse al pie para el Incibe?

R. Hay espacio para todos. Igual que en León está el Incibe y trabajamos tanto como con el Ayuntamiento como con la Junta, queremos hacer lo mismo en otras comunidades. En cada comunidad y cada provincia hay talento.

P. ¿Pero España da para tener focos de ciberseguridad en cada provincia?

R. El gasto en ciberseguridad será este año, según Gartner, de 128.000 millones de dólares.

P. Pero global.

R. Sí. Hay un hueco entre oferta y demanda. Incibe quiere ocupar ese espacio para atraer empresas y start-up que den solución a los retos existentes. No quiero cerrarnos puertas. ¿Una en cada ciudad? Por qué no, si es un sector en crecimiento. Hay que apoyar a la industria.

P. Pero tampoco depende de la administración pública. En Málaga ocurrió gracias a VirusTotal, que compró Google. Luego está Incibe en León y ahora el Ayuntamiento de Madrid también. En Madrid es donde están los clientes. ¿El Incibe no debería pedirles que se centraran en León?

R. No, el clúster lo va a montar Madrid y nosotros vamos a apoyar cualquier iniciativa que haga que la industria de ciberseguridad crezca. Lleva varios años en preparación. Ya me pidieron opinión y ayuda hace más de cuatro años. Ha sido un proyecto que va despacio pero se verá en breve.

P. ¿Dónde estará?

R. Es mejor preguntárselo al Ayuntamiento de Madrid. No habrá solo empresas privadas y start-ups. La industria actual también estará. Se pretende que sea un ecosistema que siga generando negocio.

P. ¿Esto es un problema para la captación de talento de Incibe? No solo por geografía, también por sueldos.

R. En la parte de salarios no voy a entrar.

Tenemos un programa de ayudas abierto, del que igual no hemos hecho suficiente comunicación. Pero no se han agotado. Hicimos un plan muy ambicioso y ha quedado dinero sin entregar

P. ¿Pero no es un problema para Incibe en León que surja un proyecto así en Madrid?

R. Nosotros trabajaremos y apoyaremos cualquier iniciativa en cualquier lugar. Hay espacio para todos. Yo he saltado de la empresa privada a la pública. Hablamos de proyectos profesionales y cuando te gusta, hay más cosas además del dinero. ¿Hay cheques en blanco en este sector? Claro. Hay mucha competencia y problemas de retención de talento.

P. ¿No cree que desplazarse a León y enfrentarse a los cheques en blanco sea un problema para captar talento para Incibe?

R. No, porque si no grandes empresas no estarían generando centros en León. Hay que poner puentes y dar oportunidades.

P. ¿Qué empresas de ciberseguridad se han establecido en León?

R. Telefónica, H&P, Indra.

P. ¿Pero son recientes, a rebufo de Incibe?

R. No son recientes, pero Incibe lleva desde 2006 y no quiero decir que sea a rebufo. Inteco [predecesor de Incibe] en su día iba a ser un polo de atracción de empresas a nivel tecnológico, que luego se cerró solo a ciberseguridad. Hay varias empresas allí y otras que vendrán.

P. ¿Por qué hay pocas mujeres en ciberseguridad?

R. No nos atrae este sector. Quizá los modelos cuando hablas de ciberseguridad son un perfil muy técnico que trabaja detrás de un ordenador y quizá no nos llama la atención. La disciplina es joven, no hay mucho conocimiento y la familia y el entorno nos llevaban hacia carreras que están más aceptadas. El sector necesita atraer talento. Hace falta más gente que estudie carreras técnicas. Pero no me gustaría cerrarlo a lo técnico. Necesitamos también juristas, psicólogos que estudien a los cibercriminales. Me gusta dar el mensaje de que no solo puedes acceder si eres licenciado en algo técnico, sino que si estudias Derecho, ten algo de curiosidad por la ciberseguridad. Necesitaremos perfiles de ese tipo para ayudar a los técnicos.

P. En su caso empezó con Matemáticas.

R. Hice toda mi carrera en nuevas tecnologías. Trabajé en una empresa que lanzó Contaplus y de ahi viene mi conocimiento de la pyme, la industria y la tecnología en España. Y di el salto de Panda a la ciberseguridad. Yo soy un ejemplo: tras estudiar matemáticas, Panda fue mi inmersión en ciberseguridad.

P. ¿En Panda entró por arriba?

R. Sí, me llamaron para ser la encargada de España y luego de Iberia. Panda necesitaba en aquel momento un perfil de gestión. Tenía unos objetivos que cumplir y entré porque me llamaba mucho la atención, independientemente del sector. Me di cuenta de lo apasionante que es este mundo.

P. De Panda a Incibe, directamente.

R. Dejé Panda en 2018 porque quería buscar un proyecto que me permitiera seguir desarrollándome, y estuve esperando varios meses a Incibe.

P. Quería mucho ir a León.

R. Quería ir a León, efectivamente.




Fuente: El país

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