El rey Juan Carlos I, de 81 años, ha abandonado la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) casi 72 horas después de que los médicos del Hospital Quirónsalud Madrid, de Pozuelo de Alarcón, le implantaran un triple by-pass aortocoronario el pasado sábado. La dirección médica del centro ha informado este martes de que el Monarca ha pasado buena noche, ha caminado por la habitación y continúa con los ejercicios de fisioterapia cardiorrespiratoria.

La reina Sofía ha llegado este martes al centro pasadas las 10.00 y, apenas una hora después, lo ha hecho la infanta Elena junto a sus dos hijos, Felipe y Victoria. Este lunes, Cristina de Borbón también visitó a su padre con tres de sus cuatro hijos —Juan Valentín, Miguel e Irene—, que afirmó que su padre se encontraba «muy bien». Las hijas de los Reyes, Leonor y Sofía tienen previsto acudir esta tarde al centro hospitalario.

Que el rey Juan Carlos deje de estar sometido a vigilancia intensiva no implica un traslado físico del Monarca emérito dentro de la clínica, si no un cambio en su estado clínico, ya que desde que finalizó la operación se encuentra en una de las 57 grandes habitaciones del edificio, de 40 metros cuadrados, y en un pasillo que el centro ha cerrado para él.

El próximo comunicado médico se difundirá este jueves a mediodía. El pasado domingo, la dirección del centro aseguró que el Rey emérito se encontraba consciente, se había levantado y respiraba sin apoyo. La reina Sofía destacó este domingo, tras visitarle, su sentido del humor: «Nunca lo pierde».

Los reyes Felipe VI y Letizia también se acercaron a la clínica en la tarde de este domingo. Don Felipe, quien permaneció en el hospital algo más de hora y media, pudo hablar con su padre. Le vio bromeando y «con las típicas molestias, pero evolucionando muy bien», comentó a su salida.  Era la primera vez que doña Letizia acudía a la clínica para visitar a su suegro y comentó que le había encontrado «muy valiente» y que había dormido tranquilo.

La cirugía estaba programada desde el 11 de junio tras una revisión y, según la directora gerente del centro médico, Lucía Alonso, resultó «un éxito». El propio Felipe VI lo recalcó este domingo: «Todo va bien, aunque hay que tener paciencia, porque es una gran cirugía. No es cualquier cosa». El Rey emérito continuará ingresado por ahora. Fuentes de la Casa del Rey piden cautela y paciencia para saber cuándo se podrá ver a Juan Carlos I salir del hospital, como prometió cuando ingresó la noche del viernes.

La operación comenzó el sábado por la mañana, aunque La Zarzuela no ha especificado la hora exacta. Felipe VI precisó que fue dentro del tiempo previsto y que se había desarrollado sin complicaciones. La intervención a la que se sometió Juan Carlos I pretende evitar riesgos coronarios que puedan ocasionarle enfermedades cardiovasculares. Quienes las afrontan suelen realizar entrenamiento físico supervisado una vez reciben el alta, como detalla el cardiólogo de Quirónsalud Ignasi Duran en una publicación del centro.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: