El Real Madrid vuelve a jugar un partido de LaLiga Santander, frente al Eibar, después de tres meses y seis días de ausencia debido a la pandemia del coronavirus, y lo hace en la que es su nueva casa, un estadio Alfredo Di Stéfano en el que se colocó una lona en recuerdo a las victimas de la COVID-19 y al que los futbolistas acudieron andando.

El francés Zinedine Zidane decidió concentrar a los jugadores en la residencia de la Ciudad Deportiva de Valdebebas, a menos de cinco minutos a pie del campo, y además se ahorraban así cumplir con el protocolo de LaLiga de que los integrantes de los equipos deben acudir en dos autobuses al estadio para cumplir así con las normas de seguridad para evitar la propagación del coronavirus.




Fuente: Agencia Efe

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