La visita de Ciudadanos a Amer ha terminado sin ningún
incidente. De hecho, los vecinos del pueblo
natal de Carles
Puigdemont han ignorado el acto que el grupo parlamentario en pleno ha hecho en la localidad, y que ha quedado limitado a menos de media hora.

Los comercios de la plaza de la villa han cerrado a falta de pocos minutos para las doce y una vez han terminado las declaraciones de Inés Arrimadas han vuelto a abrir. Sólo se han producido algunos gritos entre vecinos y los diputados de Ciudadanos cuando la formación se ha acercado a una zona donde había una cuarentena de personas reunidas bajo una pancarta con el rostro de Puigdemont.





Arrimadas lamentó que los símbolos independentistas “invadan” las calles de Amer y otras poblaciones.




Fuente: LA Vanguardia

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