El Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid ha denunciado este martes que el alumnado sordo madrileño arranca el curso sin intérpretes de lengua de signos. Por eso, los socialistas reclaman al Gobierno regional una solución para contar de nuevo en las aulas con intérpretes de lengua de signos. La Consejería de Educación explica que el problema se debe a que el concurso quedó desierto, y que solo afecta a los alumnos de Secundaria y de las Escuelas de Adultos

Según datos del PSOE, unos 40 profesionales (10 de ellos temporales) no han podido reincorporarse este inicio de curso a los centros educativos, ya que la licitación de este servicio por parte de la Consejería de Educación permanece sin adjudicatario. La consejería eleva esta cifra hasta los 49 trabajadores. Hasta ahora, este servicio lo ha prestado la Coordinadora de intérpretes y guías-intérpretes de Lengua de Signos Española de la Comunidad Autónoma de Madrid (CILSEM).

La diputada socialista Hana Jalloul Muro registró la semana pasada una solicitud de comparecencia del consejero de Educación, Enrique Ossorio, ante la Comisión de Vigilancia de las Contrataciones para conocer en qué situación se encuentra este asunto. Además, el Grupo Socialista ha solicitado reuniones con la consejería de Educación, que no ha facilitado una fecha; y con la de Políticas Sociales, con la que ya hay acordada una el próximo jueves.

Un portavoz de la Consejería de Educación explica que el problema afecta tan solo a los alumnos de Secundaria y a las Escuelas de Adultos, que el curso pasado eran unos 125 en total. Los niveles de Infantil y Primaria mantienen el mismo servicio de intérpretes del curso pasado, dado que la adjudicataria (CILSEM) tiene un contrato en vigor hasta agosto de 2020.

El problema radica en que el pasado mes de marzo se puso en marcha un concurso público para prestar este servicio durante el curso que ahora comienza al que se presentaron cuatro empresas, pero ninguna de ellas cumple con los requisitos exigidos, por lo que el concurso ha quedado desierto. Una de esta empresas es CILSEM, que se encuentra en concurso de acreedores, por lo que no se le pueden adjudicar nuevos concursos al no acreditar solvencia financiera. 

Ahora, la consejería acudirá a una encomienda de servicios por la vía de urgencia, al igual que ya hizo el año pasado. «Sabemos que ese servicio lo tenemos que prestar y en ello estamos. Intentaremos que el servicio se pueda prestar en los próximos días», dice un portavoz de Educación.

El vicepresidente de la Comunidad, Ignacio Aguado, se ha referido al asunto este martes: «Hay que buscar una solución a ese concurso que ha quedado desierto. Espero que a la mayor brevedad posible se les pueda ofrecer una solución a estos niños». Aguado es de Ciudadanos, mientras al frente de la Consejería de Educación está un político del PP, Enrique Ossorio.

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Fuente: El Pais

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