Salud

El prometedor invento que salvará a millones de bebés


El primer estudio clínico de un detector de ictericia portátil de bajo costo inventado por estudiantes de la Universidad Rice, en Houston, Texas, Estados Unidos, no podría haber llegado en mejor momento para NEST360 °, un equipo internacional de científicos, médicos y expertos en salud global que se preparan para optar el próximo 11 de diciembre a una subvención de 100 millones de dólares de la Fundación MacArthur. El dinero permitiría al equipo llevar a cabo su plan de reducir a la mitad el número de muertes de recién nacidos en los hospitales africanos a lo largo de diez años.

«Como muestra el estudio clínico de BiliSpec, es posible salvar vidas de recién nacidos en el África subsahariana –señala la coautora del estudio Rebecca Richards-Kortum, de NEST360 °, profesora de Bioingeniería de Rice y que trabajó durante más de una década para llevar tecnologías neonatales efectivas y asequibles, como este BiliSpec, a Africa–. Simplemente, requiere las herramientas adecuadas en las manos correctas en el momento adecuado».

El estudio clínico, que se basa en pruebas realizadas en febrero y marzo en 68 pacientes del Hospital Central Reina Isabel en Blantyre, Malawi, se detalla en un artículo que se publica esta semana en la edición inicial de ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.

BiliSpec es un lector de bajo costo que funciona con batería diseñado para diagnosticar ictericia al cuantificar inmediatamente los niveles de bilirrubina sérica de una pequeña gota de sangre total. La ictericia, que es causada por la acumulación de bilirrubina en el torrente sanguíneo, afecta aproximadamente al 60 por ciento de los recién nacidos y puede causar daño cerebral grave e intratable o la muerte si no se trata.

Las pruebas estándar de ictericia requieren equipos de laboratorio muy costosos y desechables, como centrífugos o espectrofotómetros, que los hospitales africanos no pueden pagar. Los bebés en el África subsahariana tienen 100 veces más probabilidades de morir de ictericia que los bebés en Estados Unidos, en parte porque los médicos que diagnostican ictericia en el África subsahariana tienen poco más que lo que les dicen sus ojos. «Los médicos en el África subsahariana suelen diagnosticar ictericia mirando a un niño y evaluando el color de la piel o el blanco de los ojos», afirma el coautor del estudio, Pelham Keahey, estudiante graduado de Física Aplicada de Rice que trabajó junto a médicos en el Hospital Central Reina Isabel para recopilar datos para el estudio.

El estudio mostró que BiliSpec tiene una precisión comparable a las pruebas de laboratorio más costosas que se encuentran en entornos de altos recursos. Cada prueba de BiliSpec cuesta aproximadamente 5 centavos y se puede realizar en aproximadamente dos minutos justo al lado de la cama del paciente. El precio es importante porque podría poner las pruebas de ictericia al alcance de los hospitales con problemas de liquidez en el África subsahariana. «El próximo paso es un estudio de seguimiento más amplio, de dos años de eficacia y usabilidad que se llevará a cabo en cinco hospitales en Malawi», adelanta Keahey. Rice ganó fondos para el estudio de seguimiento en agosto de Saving Lives at Birth, una empresa conjunta de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), la Fundación Bill y Melinda Gates y los gobiernos de Noruega, Canadá y Corea del Sur.

BiliSpec es un componente de un paquete neonatal de 17 piezas llamado NEST, abreviatura de ‘Newborn Essential Solutions and Technologies’, que está diseñado específicamente para hospitales africanos. EP




Fuente: La Razón

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