Juan Trinidad, el presidente de la Asamblea de Madrid, reconoce la controversia pública que ha generado su decisión de no elegir a Ángel Gabilondo como candidato a la investidura como presidente de la Comunidad de Madrid. El líder del PSOE ganó las elecciones y tiene garantizados 64 apoyos, a tres síes o cinco abstenciones de acabar con 24 años de gobiernos del PP en la región. Trinidad, sin embargo, dedujo tras dos rondas de consultas con los portavoces de los grupos de la Cámara que Gabilondo no lograría los votos que le faltan, por lo que el miércoles convocó un pleno sin candidato tras el que se ha abierto un plazo de dos meses que obligará a convocar elecciones si el 10 de septiembre no hay gobierno (los comicios serían en noviembre). El PSOE reclama al presidente de la Asamblea que inicie una nueva ronda de consultas para nominar para la investidura a Gabilondo, según un intercambio de escritos al que ha tenido acceso EL PAÍS. 

Los artículos de la polémica del reglamento de la Cámara

182.1. Después de cada renovación de la Asamblea de Madrid y en los demás supuestos en que se produzca vacante en la Presidencia de la Comunidad de Madrid, la Presidencia de la Asamblea, previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación en la Cámara, propondrá a esta un Diputado como candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. La propuesta deberá formalizarse en el plazo máximo de quince días desde la constitución de la Asamblea o, en su caso, desde la comunicación a esta de la vacante producida en la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

182.2. Formalizada la propuesta, la Presidencia de la Cámara fijará la fecha de celebración de la sesión de investidura, que tendrá lugar entre el tercer y el séptimo día siguiente, y convocará el Pleno a tal fin.

182.3. En el supuesto de que, tras la consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación en la Cámara, la Presidencia de la Asamblea no pudiera proponer al Pleno un Diputado como candidato a la Presidencia de la Comunidad, aquella fijará la fecha para la celebración de la sesión de investidura. En dicha sesión, si la referida situación continuara, se dará cuenta al Pleno de la imposibilidad de proponer un candidato, a los efectos de lo dispuesto en el artículo 18 del Estatuto de Autonomía, abriéndose un turno de intervención de diez minutos por Grupo Parlamentario para explicar su posición. Constatado en dicha sesión de investidura que ningún candidato habría obtenido la confianza de la Asamblea, en los términos establecidos en el citado artículo 18 del Estatuto, comenzará a computarse el plazo de dos meses previsto en su apartado 5.

«Aunque se ha suscitado cierta controversia pública sobre el alcance del precepto citado, lo cierto es que su redacción no deja lugar a dudas y, por lo tanto, resulta ociosa cualquier pretensión de interpretación auténtica o teológica; basta con la mera lectura del precepto («in claris no fit interpretatio»)», argumenta Trinidad para explicar su decisión, que basa en el artículo 182.3 del reglamento de la Asamblea. «En ningún momento se alude al supuesto de ausencia de candidato sino que expresamente se hace referencia al supuesto de que los candidatos postulados no hubiesen obtenido la confianza de la Asamblea de haber sido propuestos», añade. «En definitiva, la actuación de esta Presidencia, ante las dos candidaturas postuladas, se ajustó escrupulosamente a las previsiones estatutarias y reglamentarias vigentes, en el leal ejercicio de la función arbitral que tiene encomendada y que se orienta, como no puede ser de otra manera, a propiciar la pronta formación de un Gobierno en la Comunidad de Madrid». 

En las dos rondas de consultas abiertas por Trinidad, tanto Gabilondo como Isabel Díaz Ayuso (PP) le transmitieron su voluntad de optar a la investidura. El primero supera en ocho votos a la segunda. Solo necesita tres síes o cinco abstenciones para gobernar. Y cree que puede convencer a Ciudadanos de dárselos, pese a que este partido ha vetado públicamente cualquier pacto con el PSOE. Trinidad, elegido para la presidencia con los votos del PP, Cs y Vox, considera imposible que Gabilondo logre los apoyos que le faltan. Y eso ha provocado protestas encendidas en la izquierda (PSOE, Más Madrid y Podemos), que considera que se le hurta al aspirante la posibilidad de usar el debate, su discurso, y la explicación de su programa de gobierno, para convencer a los indecisos. 

«Bien es cierto que en ambos casos no parecía estar garantizado el número de votos requerido para ser investido», reconoce José Manuel Rodríguez Uribes, portavoz adjunto de los socialistas, en el escrito que ha registrado este viernes para contestar a Trinidad, que a su vez respondía a otro del PSOE pidiéndole que reconsiderara su decisión. «Pero también resulta cierto que, por un lado, no hay disposición reglamentaria que exija esa previa condición para ser propuesto (aunque sí para ser elegido) y que, por otro, no resulta imprescindible garantizar, sin ningún género de duda, que se obtendrá la confianza de la Asamblea», añade. «Por ello, le ruego que convoque una nueva ronda de consultas, y en todo caso, dado que hay candidatos, sea propuesto quien tenga más apoyos (que no votos)», sigue. Y remata: «Le reitero que, a juicio de este grupo parlamentario, los requisitos los reúne actualmente el candidato del grupo socialista, Ángel Gabilondo, por lo que le solicito que se le garantice por esa Presidencia su derecho a intervenir como candidato en el pleno de investidura para exponer su programa político como candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, por ser el candidato más votado y el que cuenta con más apoyos parlamentarios».

Parece imposible que Trinidad se rectifique a sí mismo y proponga a Gabilondo, según fuentes parlamentarias. Al tiempo, diputados socialistas transmiten que su partido intenta agotar la vía administrativa para así armarse de razones en el caso de optar por la judicial, en la que su líder podría acudir al Tribunal Constitucional reclamando que se han vulnerado sus derechos fundamentales.

En paralelo, PP, Cs y Vox acercan posturas. Díaz Ayuso ya tiene los 56 votos que suman su partido y el de Ignacio Aguado, que sería su vicepresidente en aplicación del pacto de gobernabilidad de 155 puntos que han firmado los dos. Les falta Vox para llegar a los 68 apoyos, uno por encima de la mayoría absoluta. Y el partido de extrema derecha ya se ha abierto a estudiar las fórmulas alternativas que ha puesto el PP sobre la mesa para superar el desencuentro que le enfrenta con Cs. 

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Fuente: El Pais

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