Parecía la negociación más fácil, pero se ha complicado a punto de expirar el plazo para presentar la coalición – que concluye esta noche-  y ha desatado una tormenta entre el PP nacional y el vasco. Fuentes del entorno de Alfonso Alonso, líder de los populares en Euskadi y candidato del partido a lehendakari, aseguran que la número tres del PP, Ana Beltrán, le pidió por whatsapp a las doce de la noche del jueves que se presentara este viernes en Madrid para firmar el acuerdo de coalición con Ciudadanos para las elecciones vascas del próximo cinco de abril. Alonso, que no ha sido invitado en ningún momento a participar en las negociaciones, se negó a ir a firmar un acuerdo cuyas condiciones conocía solo a través de la prensa y que no comparte. 

El líder de los populares vascos considera que es «inasumible» entregar el segundo puesto de las listas electorales por Bizkaia y Álava a Cs, una condición del pacto de la que los populares vascos se han enterado porque así lo ha anunciado públicamente la formación de Inés Arrimadas.  El PP vasco tiene actualmente un diputado nacional, nueve diputados en el Parlamento vasco, 11 en las juntas generales y 55 concejales. Ciudadanos, nada.

El PP vasco ha aclarado las condiciones en que se produjo la convocatoria de Alonso este viernes en Madrid después de que El Mundo adelantase, citando a fuentes de la dirección del PP nacional, que su líder en Euskadi les había dado plantón y que no conseguían comunicarse con él desde el jueves. Según el entorno de Alonso es falso. «Desde la tarde de ayer está esperando a que respondan a sus llamadas a la dirección máxima del PP y la única persona que se ha puesto en contacto con él este viernes ha sido Ana Beltrán». 

El plazo para presentar la coalición concluye este viernes, pero tienen hasta el 1 de marzo para presentar las listas. Los populares vascos reclaman a la dirección nacional de su partido que la negociación «se ajuste a la realidad» y no se regalen puestos a una formación que ahora no tiene representación en el territorio y que «tampoco la tendría si se presentase en solitario». Aseguran que se enteraron por las declaraciones de secretario del grupo parlamentario de Ciudadanos, José María Espejo, del pacto sobre el reparto en las listas y mantienen que no están dispuestos a ceder: «No pasaremos por ahí». Los populares vascos están «incendiados»  y advierten de que van «a pelear» mientras Génova insiste en que son ellos quienes tienen la última palabra.

Fuentes de Génova admitían el jueves que les faltaba «hablar con mucha gente» y que Ciudadanos se había «adelantado» en los anuncios. El pacto del reparto en las listas negociado en Madrid ha indignado a los populares vascos, que insisten en que llevan años trabajando en un proyecto en Euskadi mientras Cs es irrelevante en el territorio. Los equipos nacionales de ambos partidos negocian contra reloj para salvar esas discrepancias y poder presentar a tiempo la coalición.

Ambas formaciones han superado otros dos escollos en la negociación. El primero, el órdago lanzado por Inés Arrimadas, que sugirió, al principio de las conversaciones, que o pactaban una coalición electoral en País Vasco, Galicia y Cataluña, o no habría ninguna. Finalmente, la portavoz de Ciudadanos asumió el rechazo de Alberto Núñez Feijóo, que gobierna Galicia con mayoría absoluta, aunque su partido avisa que hará lo propio en Cataluña, donde obtuvo 36 diputados frente a 4 de los populares. El otro escollo era la apuesta por el foralismo de los populares vascos. Ciudadanos lo ha criticado siempre, pero ya lo había asumido en Navarra, hasta ahora única coalición exitosa entre ambos partidos.

La negociación para la coalición, en cualquier caso, ha disparado la tensión en la ya enrarecida relación entre el PP nacional y el PP vasco. Alonso, que apoyó a Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias, fue confirmado como candidato de los populares a lehendakari después de que varios dirigentes del partido se negaran a hacerlo a preguntas reiteradas de los periodistas. El PP vasco llegó a convocar una junta directiva para activar la maquinaria electoral y presionar a Génova. Finalmente, el presidente popular, Pablo Casado, confirmó a Alonso su candidatura. El exministro de Sanidad pertenece al sector moderado del partido, alejado del círculo de José María Aznar y FAES que ha desembarcado en el PP tras la salida de Mariano Rajoy.




Fuente: El Pais

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