Melodías inocentes, voces almibaradas y un mensaje naíf son las armas tradicionales del pop asiático, tanto japonés como coreano, que despiertan pasiones y mueven millones en Asia desde hace décadas pero que raramente habían logrado saltar la barrera cultural y estilística del mundo occidental, especialmente de los padres del pop contemporáneo, los países anglosajones. Sin embargo, algo está empezando a cambiar. Quizás sea por la apertura de mente de sociedades engullidoras de sushi o puede que se deba a la excesiva intensidad y circunspección de la música de consumo masivo, pero algunos grupos, como los coreanos BTS han roto el paradigma al entrar por primera vez en las listas de éxito de este lado del mundo.

La semana pasada, BTS entraron en las listas británicas. Es la primera vez en la historia que algo así sucede, y “The Guardian” lo recogía en paralelo al ascenso del jugador del Tottenham Son GHeung-min, coreano también, que eliminó con dos trallazos al todopoderoso Manchester City de Pep Guardiola. Pero no se crean es cosa de dos buenas jugadas. BTS vendieron las entradas de sus dos conciertos consecutivos en el estadio de Wembley, previstos para el mes de junio, en pocas horas. El éxito de este grupo, que cumple perfectamente el arquetipo de pop coreano con sus coreografías perfectas y sus melodías simpáticas ha destronado a Taylor Swift en YouTube con su tema “Idol”, indudablemente por la presión demográfica de los consumidores asiáticos, pero menos esperaban que fuesen capaces de llegar al número uno del Billboard estadounidense. Fuera de esta competición estaría el que es hasta la fecha el mayor hito de la música del país asiático, el rapero PSY con su inefable “Gangnam Style”.

En la gala de 2019 que arranca en Las Vegas, el septeto (en el que cada uno puede llevar el pelo de un color distinto perfectamente) aspira a varios premios en la categoría de “Top Social Artist”. Sus datos en esa categoría son arrolladores y su eco ha llegado hasta España: la web donde los fans piden sus deseos de la banda que quieren ver en su ciudad Shown On Demand, les colocaba como la primera preferencia de los jóvenes en nuestro país. El próximo 28 de mayo, el Palau Sant Jordi acogerá el concierto de uno de los grandes nombres de este género, Blackpink y el programa “Fama” dedicó un espacio a la música y el baile de este estilo.

Las chicas de Blackpink han arrollado con sus últimos lanzamientos aunque, tras su imagen de mujeres peligrosas, lo más ilegal que han hecho es aparecer en un videoclip conduciendo sin cinturón de seguridad. Pero no crean, el vídeo fue censurado por esta razón. En cambio, la boy band BTS, con su imagen andrógina se han visto envueltos en algunos escándalos de corte sexual. El tema del sexo es importante en la ecuación de por qué triunfan estos grupos que destilan inocencia y tolerancia y que han cumplido un papel decisivo en la aceptación de la homosexualidad en sociedades conservadoras de Asia. Sin embargo, el lado oscuro asoma por todas partes en el mundo del K-pop: la competitividad extrema, la presión social, la sobreexposición a las redes sociales, y la permanente tensión entre el puritanismo y la hipersexualidad, han llevado a algunas estrellas del género como Kim Jong-hyun al suicidio apenas con 27 años.




Fuente: La razon

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